Honduras
El sonido de los martillazos y la sierra al cortar, se han convertido en música para sus oídos. Cada tabla que se clava representa un eslabón de esperanza y la reconstrucción de las vidas de los microempresarios de los mercados Colón, San Isidro y Quinta Avenida que lo perdieron todo en el voraz incendio del pasado 30 de julio.
Las cenizas de lo que fueron sus puestos quedaron atrás, pero los vendedores aseguran que el recuerdo de las llamas que consumían su mercadería, aún sigue presente.
Y es que levantarse y forjar un nuevo patrimonio familiar no ha sido fácil, pero al ver cómo se construyen los nuevos locales, la sonrisa ha vuelto a dibujarse en los rostros de estos valientes capitalinos. Más cuando han descubierto la solidaridad en autoridades municipales, gubernamentales y empresarios, que se ha unido para reconstruir el futuro de los vendedores.
Construcción de locales
La Alcaldía Municipal ya comenzó, hace más de diez días, la construcción de los 277 cubículos que se espera que esta semana estén terminados. Nelson Abdalá, gerente de mercados de la comuna capitalina, manifestó que se ha avanzado en un 70 por ciento.
"Estamos avanzando en la construcción de los locales de la quinta avenida, ya llevamos un 70 por ciento, en diez días esperamos que estén terminados completamente que tengan energía en cada local", acotó.
También agregó que en madera, láminas y otros materiales se invertirán por todo unos cinco millones de lempiras.
A esta cantidad hace falta agregarle lo que costará la reconstrucción de los puestos de material de concreto del mercado Colón que resultaron dañados y que aún se realiza la cotización. Actualmente, las autoridades municipales, de los mercados y de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), llevarán un control estricto para que no haya desorden en la distribución de fluido eléctrico. Misael Osorto, jefe del Sistema de Distribución y coordinador de este proyecto de construcción de los locales de la ENEE, declaró que las medidas para evitar una recarga del fluido continuarán.
"Restablecimos la red secundaria en la zona donde hubo el incendio. Hemos colocado un sistema o transformadores con más capacidad de la que existía antes, que era de 175 kilovatios, ahora aumentamos a 300 de potencia", afirmó.
La electricidad
El alambrado eléctrico irá en tuberías de aluminio para evitar que los mismos vendedores realicen pegues clandestinos o "bajadas" y se sobrecargue el cableado. Aún las autoridades de la ENEE estudian la posibilidad de que cada cubículo tenga su propio medidor de energía o cada cuatro locales cuenten con uno.
Tan solo en la parte eléctrica, la comuna capitalina invertirá un millón 300 mil lempiras, pues realizará los pegues a cada puesto al estar terminado.
Osorio agregó que cada dueño de nuevo local deberá realizar el trámite correspondiente para obtener su propio contador.
Por otra parte, Lucas Álvarez, secretario de información y prensa de la Asociación de Vendedores Autónomos de Honduras (Avenah), aseveró que regularán las conexiones que realice cada locatario.
"Gracias a Dios desde el primer momento, el alcalde nos ofreció ayuda, es así que estamos restaurando cada local que se perdió. Regularemos que ningún adjudicatario pueda hacer bajadas de energía eléctrica si no es con las condiciones adecuadas", afirmó.
Ante esto, la ENEE también respaldará esta medida y llevará a cabo operativos mensuales a través de personal del departamento de Control de Pérdidas de la empresa estatal.
Apoyo inmediato
Y es que después de que las llamas consumieran, en cuestión de minutos, los 277 locales de la quinta avenida, 34 de el Colón y 4 del San Isidro, el apoyo a los afectados hasta el día de hoy continúa. Aparte de la Alcaldía Municipal, el Gobierno Central asignó a los afectados un fondo de diez millones de lempiras que serán entregados en los próximos días.
Asimismo, los diputados del Congreso Nacional aportarán el salario de un día, la gerencia de Grupo Intur se comprometió a donar las ventas de tres días de sus restaurantes ubicados en Comayagüela.
El periodista y empresario Rodrigo Wong Arévalo, también aportó 250 mil lempiras y la telefonía celular Tigo dará una donación en los próximos días. Además, Elvin Santos y su esposa Becky de Santos hicieron una donación a título personal de 150 mil lempiras que serán de gran ayuda para estas personas.
La Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT) también ha dicho presente para apoyar a estos compatriotas y por su parte están recaudando fondos para donarlos. Mario Bustillo, director de la CCIT, manifestó que "primero se consiguió como apoyo también a la Alcaldía que las láminas las dieran a precio de costo".
Y que otras empresas han atendido el llamado aportando recursos. Asimismo, agregó que están realizando un estudio de necesidades a través de una trabajadora social. Partiendo de esta base, la CCIT realizará un programa de desarrollo de microempresas para apoyar en el proceso de formación y asistencia técnica de los comerciantes. Bustillo sugirió, además, la creación de un fideicomiso para que todas las ayudas sean manejadas por una comisión de la Asociación de Vendedores, que les permitirá contar con un fondo para enfrentar este tipo de contingencias.
Poco a poco, los locatarios están levantando el patrimonio que perdieron. Algunos, se han arriesgado a conseguir a crédito mercadería y la han colocado sobre un plástico en el suelo para venderla y recolectar dinero para llevar el sustento a sus familias.
* 319 locales fueron consumidos por las llamas el pasado 30 de julio y hoy en día están siendo construidos.
Una nueva vida
"Hay que poner interés para seguir adelante"
Con escoba en mano, Heydy Pastrana limpia su local de concreto que fue dañado por el fuego abrazador.
Esta comerciante del mercado Colón perdió miles de lempiras en lácteos que fueron calcinados.
Hoy asegura que no puede quedarse de brazos cruzados y que como pueda volverá a levantar su negocio del que depende ella, su esposo y sus hijos.
"Estamos lavando y pintando para seguir adelante en la vida", dijo.
"Estoy apoyando a mi jefa para levantar el negocio"
¡Pase joven, pase! Así, con mucho entusiasmo, atrae los clientes a la tienda donde ha trabajado por ocho años.
Sonia Fúnez se ha convertido en un apoyo para la dueña del puesto de calzado que aunque no es suyo significa el sustento de sus hijos. El local no se salvó de las llamas, pero Sonia asegura que "a pesar que estamos comenzando a vender, mi jefa ha sido buena y me dejó trabajar con ella porque tengo una familia que mantener".
"Toda mi vida he vendido en este mercado"
Sentada en una silla de madera y con un delantal azul, Eduarda Palacios, de 86 años de edad, vende los pares de zapatos que su nieta pudo rescatar.
"Estamos vendiendo lo que se pudo salvar del puesto, lo estamos dando barato para recuperar algo y comprar más mercadería para salir adelante", comentó.
Doña Eduarda, a pesar de sus años, no ha perdido la esperanza de salir adelante, pues afirma que no es la primera vez que pierde su negocio.