Honduras
Señales hechas pedazos, postes de alumbrado público arrancados de raÃz y medianas destruidas forman parte del saldo que comúnmente deja un accidente de tránsito.
Cuando ocurre, el panorama no es nada prometedor. Sobre todo si uno se pregunta: ¿quién paga el saldo de los accidentes de tránsito en la capital? La respuesta es sencilla: la mayorÃa de veces los causantes se dan a la fuga y los costos los absorben los bolsillos del pueblo, porque quienes pagan los daños son instituciones del Estado como la Empresa Nacional de EnergÃa Eléctrica (ENEE), por mencionar alguna.
Según autoridades de la Dirección Nacional de Tránsito, el 70 por ciento de los accidentes viales ocasionan dañosa la propiedad privada.
Postes de alumbrado público, cabinas telefónicas, semáforos y hasta viviendas se encuentran en la lista de afectados.
Pérdidas millonarias
Solo la ENEE, en lo que va del año, reporta el daño de 30 postes por accidentes de tránsito.
Ninguno de los conductores responsables pagó los daños, lo que le costó a la estatal eléctrica la módica suma de 900 mil lempiras, ya que colocar un poste nuevo implica una inversión de 30 mil lempiras.
Sin contar los daños colaterales, que implican dejar sin energÃa eléctrica a negocios y residencias durante horas, más el pago de los técnicos que deben hacer estos trabajos.
Milton Espinoza, jefe de distribución de la ENEE, explicó que los costos de reparación de un poste con más de cinco lÃneas en adelante oscila entre 12 mil y 200 mil lempiras, según la gravedad, ya que si es de una lÃnea primaria el costo disminuye, pero si el daño se centraliza en lÃneas troncales; los costos podrÃan sobrepasar hasta los 250 lempiras.
"Si un conductor ocasiona daños a un poste se le cobra la estructura, la energÃa dejada de vender y el tiempo de intervención de los expertos", explicó Espinoza.
Nadie responde
No solo la ENEE se encuentra en la lista de afectados.
Las autoridades de la AlcaldÃa Municipal afirman que el sistema de semáforos de la ciudad es el blanco perfecto de los malos conductores.
De enero a lo que va de este mes, los daños a señales y a infraestructura de la ciudad suman aproximadamente 100 mil lempiras.
"Durante tres años de administración, solo una vez se ha efectuado un cobro por daños a semáforos; los capitalinos no toman conciencia de lo que hacen", aseguró Pablo Mario Ordóñez, gerente de Infraestructura Vial de la comuna capitalina.
Según Ordóñez, desde que inició su gestión, hace más de tres años y medio, solo tres semáforos dañados han sido pagados. El costo de reparación de cada uno es de 90 mil lempiras.
La misma suerte corren los hidrantes de emergencia ubicados en las medianas. Son pocos en la ciudad, pero tampoco se escapan de los daños.
Datos del Servicio Autónomo de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) indican que reparar uno de estos tiene un costo de 29 mil lempiras.
Según Allan Aragón, vocero del SANAA, "los costos son elevadÃsimos; cada vez que se daña uno, debe ser retirado por un tiempo. El costo es el equivalente a 1,500 dólares (29 mil lempiras)".
Los teléfonos públicos no se escapan de los conductores inescrupulosos, las facturas por daños aumentan y los que pagan se cuentan con los dedos.
Según las autoridades de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), cada año se realizan más de 30 reparaciones públicas dañados en la ciudad.
Evans Varela, gerente de la sección de Teléfonos Públicos de Hondutel, la reparación total de un aparato dañado tiene un costo de aproximadamente 20 mil lempiras.
Los responsables
Arnold Zepeda es uno de los pocos capitalinos que atienden su deber de ciudadano.
Un accidente de tránsito le costó el pago de 120 mil lempiras. "Yo era una de las personas que criticaba la mala conducta de las personas que dañan las señales y me pasó a mÃ: por esquivarme una motocicleta viré el carro y terminé chocando con un poste de alumbrado por el cual estoy pagando, todo por tomarme unas copas", dijo.
Y es que, según la Ley de PolicÃa y Convivencia Social, este tipo de acciones se tipifica de dos maneras: la primera de carácter penal, donde se remite al Ministerio Público al culpable, lo que se conoce como delito culposo; y la segunda es un pago administrativo por un monto de 2,750 lempiras, más la suspensión de la licencia de conducir por 6 meses, según el artÃculo 98.
Las sanciones
Napoleón Názar Herrera, comisionado general de Tránsito, detalló que algunos de los incidentes se relacionan con el abuso en la ingesta de bebidas alcohólicas, una falla en el vehÃculos, una mala maniobra del conductor, el estado emocional y el uso indebido de medicamentos.
"Cuando hay varios elementos mezclados en un accidente vial tratamos de enfocarnos en un citatorio emitido por un juez de tránsito donde se le detallan los daños a pagar", dijo.
Según Názar, en muchos casos los pagos van desde medio salario mÃnimo, si solo son daños a señales de tránsito, y hasta 250 mil lempiras si se involucran otros desastres.
Pero hay otro problema: una gran mayorÃa de daños no se pueden pagar debido a que la persona que provocó el accidente ha fallecido.
La SecretarÃa de Seguridad, por medio de la Dirección Nacional de Tránsito, está coordinando medidas estrictas en contra de las personas que conducen bajo la ingesta de bebidas alcohólicas, con el objetivo de evitar estos daños. Para ello se realizan operativos en diferentes puntos de la ciudad.
* La cifra: 44 Postes de energÃa eléctrica han sido cambiados en lo que va de 2009, de un presupuesto de 120 anuales que tiene la ENEE.