Honduras
El exceso de velocidad sigue atentando contra el ornato de la ciudad.
Esta vez, un poste del tendido eléctrico frente al portón 3 del complejo de la Villa Olímpica pagó la cuota de irresponsabilidad de un conductor. El poste fue derribado de raíz, y ahora se ha convertido en un verdadero peligro para los moradores cercanos a la zona y para los atletas que se forman en las instalaciones polideportivas.
Desde hace dos días, el sector se encuentra a oscuras, debido a que con el impacto el poste arrancó los cables de alta tensión que transportaban la energía a las lámparas públicas. Según los vecinos, por fortuna, el poste cayó en la mediana de la calle y no incrementó el problema, pues de haber caído en plena calle se hubiese cerrado el paso vehicular.
En penumbras
Los vecinos se encuentran atemorizados, ya que el poste no terminó de caer y ha quedado sostenido por un cable y un pequeño árbol en la mediana.
El peligro es inminente, ya que de reventarse por completo el cable, podría ocasionar un accidente en esta transitada vía. Además, provocaría la interrupción del servicio eléctrico en las colonias aledañas como la Villa Olímpica y la residencial Maya.
Un problema común
A lo largo y ancho de la ciudad se pueden observar postes de alumbrado público, semáforos y señales de transito dañadas por automovilistas que conducen a exceso de velocidad.
El hecho en el que incurren es tentativo de delito contra el ornato de la ciudad, pero no hay señales claras de sancionar estas acciones por parte de las autoridades responsables.
Los capitalinos que pagan sus impuestos son quienes terminan pagando los platos rotos de los ciudadanos inconscientes.
La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) estima que los costos por habilitar de nuevo un poste dañado oscilan entre 12 mil y 200 mil lempiras, dependiendo del tipo de línea que transportaba el poste.
Los vecinos hacen un llamado a la ENEE para que reparen el poste y se restituya el alumbrado público.
* Elevada cifra: En lo que va del año, la ENEE ha reparado más de 35 postes que fueron dañados por capitalinos que conducían de forma irresponsable.