Honduras
Las angostas callejuelas por donde transitaban carretas de bueyes cargadas de mineral en barrios como El Edén y La Leona han quedado en el olvido.
La Tegucigalpa del ayer, esa que olÃa a pinares, a minas y a pueblo, ha quedado atrás. A la par del recuerdo de su belleza colonial plasmado en el centro histórico, el visitante descubre hoy una ciudad a tono con las tendencias del mundo moderno.
Esta nueva vista se fija en los rascacielos, un fenómeno arquitectónico que se ha apoderado de la ciudad desde hace algunos años gracias a la idea de los inversionistas que ven en este concepto una solución a la falta de espacio.
Una ciudad de contrastes
Desde su extraño surgimiento un 29 de septiembre de 1578 desde las faldas del cerro El Picacho hacia el centro, Tegucigalpa no es una ciudad como las demás. Su topografÃa quebrada, donde sobreviven en desuso las minas subterráneas que antes significaron el sustento de decenas de familias, ha hecho difÃcil su crecimiento urbanÃstico.
Sin embargo, Con el paso de los años, primero la villa y luego la ciudad comenzó a extenderse hacia el centro; las construcciones de adobe y techo entejado del centro empezaron a ser sustituidas por los primeros edificios.
Entre estos se cuentan el Midence Soto y el Fiallos Soto, ubicados a un costado de la iglesia Catedral, o donde funcionó por años el restaurante Duncan Mayan; unos años más acá se levantaron los edificios que albergan a los hoteles Honduras Maya y el complejo San MartÃn, por mencionar algunos.
Hace unos siete años, la capital ha comenzado ha crecer hacia el cielo. Este nuevo concepto de ciudad -llena de edificios- no solo ha generado belleza y desarrollo sino que es una fuerte fuente de empleo. Del rubro de la construcción dependen unos 100 mil capitalinos, según cifras de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico).
Estos monumentos de desarrollo se ubican en zonas muy destacadas de la ciudad.
El edificio Panorama, de varios niveles y ubicado en Lomas del Mayab; el Century Tower, de 7 pisos, en La Campaña; y las Las MarÃas, en las Lomas del Guijarro, también de 7 niveles, son solo una muestra de su imponente surgimiento.
La edificaciones no se detienen y actualmente se ejecuta una obra que tendrá 19 niveles en el parque comercial Los Próceres, en el barrio San Felipe.
Hasta ahora, el edificio más alto sigue siendo la Torre SKY, que con sus 25 pisos deja al descubierto la modernidad de la ciudad.
El Regency Tower, ubicado en las Lomas del Mayab, tiene 16 niveles; el Alfonso XIII cuenta con 13 pisos; Torre Alianza con 14 niveles; Acciones Inmuebles y valores con 12 niveles y Apartamentos Guijarros con 10 pisos; estos son los edificios que completan la lista.
La era urbanÃstica
A criterio del arquitecto urbanista Mario MartÃn, actual rector del Centro de Arquitectura, Diseño y Construcción (Cedac), Tegucigalpa está llena de zonas exclusivas que se pueden explotar para su mayor crecimiento.
A pesar de que su topografÃa la convierte en una ciudad carÃsima y difÃcil para construir, asegura que es esa misma geografÃa la que la hace una ciudad diferente e interesante desde el punto de vista urbanÃstico.
"Somos una capital privilegiada. Lo único que hace falta es el incentivo para restaurarla y revitalizarla", destacó. MartÃn aseguró que los rascacielos dejaron de ser un sueño en la ciudad y pasaron a la realidad.
"Hace 10 años yo le hubiera dicho que no era fácil construir un edificio. Tegucigalpa ya tiene modestos rascacielos que debemos conservar y preservar. Hay que incentivar la inversión pública y privada", recomendó. En un futuro cercano se estima que Tegucigalpa contará con edificios de hasta 50 pisos.
* Generación de empleo: Empleos aproximadamente genera al año el rubro de la construcción. La tendencia es hacia los grandes edificios.
* El secreto: El rector del Cedac avaló que no hay manera de comenzar grandes proyectos si el sector privado no participa desde un principio.