Honduras
El sonido de un viejo megáfono era sinónimo de emergencia y al solo escucharlo, la pequeña Jessica Medina, de 10 años de edad, conocía a la perfección la ruta de evacuación que debía tomar.
Los talleres, capacitaciones y simulacros que les enseñaron los expertos de la Agencia Internacional de Cooperación de Japón (JICA) a ella, a sus padres y demás vecinos a convivir con el riesgo inminente que amenaza la colonia Canaán.
Con la finalización del invierno, el alcalde capitalino, Ricardo Álvarez, en conjunto con representantes de JICA dieron por clausurado el proyecto Bosai que ese país oriental ejecutó en varias zonas de riesgo en la capital.
El proyecto buscaba enseñarles a los moradores a convivir con el riesgo, mediante la toma de decisiones a tiempo ante una eventualidad por lluvia, deslaves o terremotos.
Con la entrega de equipos de comunicación y herramientas a los Comité de Emergencia Local (Codeles) de la zona, se cerró con éxito el proyecto.
Asimismo, se hizo entrega de diplomas de reconocimiento a los capitalinos que participaron en el proyecto Bosai, que desde hace un año vienen ejecutando personeros de Japón en zonas vulnerables de la ciudad.