Honduras
Las vetustas tuberías que transportan los desechos de la ciudad amenazan con explotar bajo los pies de los capitalinos.
La red sanitaria de Tegucigalpa y Comayagüela ya caducó su vida útil.
La mayoría de las tuberías -que son de concreto- tienen más de 50 años de antigüedad, son hoy una bomba de tiempo que se ve y se palpa con todo su insoportable hedor.
Desde hace años la población literalmente convive con sus propias heces fecales. El problema se agudiza en la temporada de invierno donde la mayoría de las alcantarillas se vuelven insuficientes y colapsan a la primera llovizna.
Vetusto sistema
Y es que no hace falta un fuerte aguacero para que el vetusto sistema sanitario de la capital comience a generar problemas a los capitalinos.
Las alcantarillas de varios sectores de la ciudad permanecen derramando sus pestilentes aguas sin que el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) pueda controlarlo.
Las denuncias de vecinos permanecen en esta entidad, casi con la misma copiosidad que el invierno mismo.
La colonia Nueva Suyapa encabeza la lista de las colonias y barrios en donde al menos cinco cloacas de la calle principal permanecen colapsadas durante los 365 días del año. Según los vecinos, el problema radica en que cuando se ejecutó el proyecto de pavimentación en la zona, hace aproximadamente ocho años, se instaló la tubería, pero hasta el SANAA no los conecta a la red de alcantarillado. Los vecinos han hecho conexiones sin que las tuberías estén en funcionamiento.
Para doña Leticia Rivera de 29 años, residente en el sector universidad de esa colonia, los malos olores que despiden las alcantarillas son insoportables. Esta capitalina manifestó que la salud de sus tres pequeños se ha visto severamente amenazada por la contaminación.
"Por más que uno mantenga limpia la casa y haga la comida con mucha higiene, no hay semana que alguno de mis niños vomite o presente cuadros diarreicos por la contaminación de estas cloacas", comentó.
Los vecinos del sector de La Cañada también enfrentan el mismo problema, donde la mayoría de alcantarillas han colapsado una y otra vez.
A la lista se suman varias alcantarillas ubicadas en la colonia El Carrizal, donde además de afectar la salud de los moradores, la corriente de agua destruye el pavimento.
Sin embargo, la problemática no es nada nuevo para las autoridades del SANAA, quienes reconocen que el sistema de alcantarillado es demasiado obsoleto.
De los 2,500 kilómetros que comprende la red sanitaria de la capital, más de un 30 por ciento se encuentra en mal estado.
Jack Arévalo, gerente del Servicio Autónomo, afirmó que el sistema de alcantarillado de la capital ya no se da abasto para atender la demanda de 1.5 millones de capitalinos.
"Hay lugares donde el alcantarillado tiene más de 40 años y el problema es que estos ya dieron su vida útil por eso hay fugas y el agua que reciben es demasiada y se obstruyen", detalló.
El problema es más agudo en otros sectores de la capital donde ya la red de alcantarillado sanitario quedó convertida en polvo.
En otras zonas, las tuberías de aguas negras están conectadas con el sistema de aguas lluvias y en casos peores hay fugas en la red contaminando inclusive el agua potable.
Franklin Oyuela, jefe de alcantarillados del SANAA, detalló que otro elemento que aumenta este problema es que como ente es difícil controlar las conexiones ‘rústicas’ o clandestinas que hacen varios capitalinos de las tuberías de aguas negras de sus casas a la red sanitaria.
Otro de los problemas que enfrenta la capital en esta materia, es que el 50 por ciento de los colectores de aguas negras que desembocan en los ríos y quebradas están en mal estado.
"Estos colectores fueron dañados con el Huracán Mitch en 1998 y no han sido reparados aún, pero se pretende solicitar un préstamo con el gobierno italiano para cambiarlos y colocar nuevos", afirmó.
Millonaria inversión
El gerente del SANAA comentó que los costos para cambiar completamente la red sanitaria están fuera de las posibilidades del ente.
Según Árevalo, se tendrían que invertir no más de 500 millones de dólares para sanear y eficientar el servicio.
"El cambio de todo el alcantarillado en Tegucigalpa y Comayagüela no está dentro de nuestras posibilidades, ya que hablamos de más de 500 millones de dólares cuando mínimo. Solo podría hacerse buscando ayuda de países extranjeros", aseveró.
Las autoridades de este ente no escatiman la urgencia de reemplazar el sistema así como se hace actualmente con el de agua potable en algunas colonias de la capital.
Detalló que por los momentos buscan el financiamiento del pueblo y gobierno italiano para colocar colectores nuevos en otros sectores de la ciudad.
Medidas paliativas
Las autoridades del SANAA están conscientes de que la suma para cambiar la red sanitaria es inalcanzable solo con los fondos del mismo ente.
Ante esa realidad y para aminorar la contaminación producto del derrame de aguas negras, el personal del departamento de Alcantarillado Sanitario realiza, dentro de sus posibilidades, operativos de mantenimiento al sistema.
Cuando se presenta una fuga en alguna tubería de concreto, esta es reemplazada por material de PVC de 6 a 9 pulgadas de diámetro.
"Tratamos de darle mantenimiento a las alcantarillas como desobstrucciones para que en invierno no colapsen", acotó.
Sin embargo, es urgente que el nuevo gobierno central invierta en el reemplazo del sistema de alcantarillado para frenar la contaminación por aguas negras en la capital.