Honduras
Los capitalinos solo pueden esperar una pasión y un compromiso mayor por sacar adelante esta ciudad, de su parte, asegura el reelecto alcalde nacionalista Ricardo álvarez.
Siendo el primer edil capitalino que logra mantener la popularidad después de cuatro años de gobierno y convertirse de nuevo en el administrador de las finanzas municipales, dice que pondrá alma, pasión vida y corazón para sacar adelante esta ciudad.
En agradecimiento a esa confianza que los capitalinos han depositado nuevamente en él, destaca que su misión será devolver en obras todos los fondos que el gobierno central le designe al Distrito Central.
En ese sentido, su primera petición al presidente Porfirio Lobo Sosa, que dicho sea de paso será su compadre, es una inyección de 300 a 400 millones de lempiras para reparar urgentemente la red vial de la capital.
A escasos días de haber ganado las elecciones, el alcalde de Tegucigalpa y Comayagüela, asegura que ha guardado la camiseta del partido para ponerse de nuevo la de la capital y continuar con su dinámica de trabajo.
El edil reveló a EL HERALDO en qué basará su gestión de los próximos cuatro años.
¿Cuál es su plan de trabajo para este nuevo período?
Mi apuesta por la persona humana y su bienestar no cambiará en lo absoluto. Seguiré apoyando a los pobres en sus necesidades con el sinnúmero de proyectos que vengo manejando desde hace cuatro años: agua, techos, pisos dignos y alfabetización.
En la parte de la seguridad ciudadana continuaremos con la construcción de postas policiales y con el fortalecimiento de la Policía Municipal para que sea un garante de la seguridad de los capitalinos.
La parte que yo creo que a todos nos interesa es la red vial. Estoy seguro que tendremos todo el apoyo del gobierno central para poner fin a este problema que padecemos todos. Los pasos a desnivel son una urgencia. Mi meta es entrar en un proceso de licitación de dos o tres pasos a desnivel para darle inicio en los próximos 12 meses.
Hay algunos proyectos que no he terminado como El Chile-Cerro Grande, mi meta es reiniciarlo en enero y poder terminarlo antes de los siguientes tres meses.
En el área de recreación sigo pensando que tiene que arrancar ese proyecto en el cerro Juana Laínez, que lo convertirá en el gran parque del Distrito Central.
Mi aspiración de convertir el Country Club en un nuevo parque para Comayagüela es otra meta y la construcción de la vieja Penitenciaría Nacional en un anfiteatro con capacidad para 4,500 personas, con un parque con bares y cafés y una gran zona de estacionamiento.
Enumere las tres cosas más urgentes que necesitan una inyección inmediata de fondos. Para mí siguen siendo los proyectos de mitigación, requerimos terminar lo que ya hemos comenzado con el río Choluteca.
La Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA) viene en los próximos días y el dragado y canalizado de este río es fundamental para evitar los problemas de inundaciones en la capital. Me gustaría que le invirtiéramos todo el recurso que se pudiera.
El tema del agua es otro que urge de respuesta. Debemos reparar las tuberías a fin de evitar las pérdidas comerciales, eso es básico. Iniciar la nueva represa, que es uno de los planteamientos de don Eliseo y voy a conocer su propuesta de megarrepresa.
Y tres, necesitamos fondos para mejorar la red vial. La inyección inicial que nos pueda dar el gobierno central, mientras nos aprueban el peaje, nos dará un empuje fuerte en los tres primeros meses.
¿Qué es lo primero que le pedirá al presidente electo, Porfirio Lobo Sosa, una vez que asuma su función?
Daremos marcha a propuestas muy concretas en algunas áreas de la capital: vulnerabilidad, agua y saneamiento y red vial. En la primera, él (Lobo Sosa) deberá saber que el presupuesto general de la República deberá llevar cantidades importantes de recursos para ir protegiendo a estos sectores.
En el tema del agua, le pediré que se asegure de que quién esté en el SANAA tenga el presupuesto para mejorar de una vez por todas el sistema sanitario y paralelamente iniciar con el proceso de una nueva represa que se requiere en esta ciudad.
Ahora, mientras me aprueban las casetas de peaje, le solicitaré una inyección de 300 a 400 millones de lempiras para iniciar una reparación urgentisíma de la red vial. Esas son las peticiones formales que ya le he hecho y que ya están encaminadas.
¿Considera que este nuevo período no será difícil en cuanto a las transferencias de fondos a la municipalidad?
El hecho que el presidente sea de mi mismo partido deberá ayudar, pero él (Lobo Sosa) va a gobernar para todos y tendrá responsabilidades en todo el país. Deberá ser más fácil porque tendría mucho más acceso de plantearle los problemas sin mayores complicaciones y trabas. Tengo la esperanza que el apoyo masivo que recibió de este pueblo capitalino le genera un compromiso al presidente Lobo.
¿Ahora sí pondrá en práctica los proyectos de semáforos inteligentes y del Trans 450?
Los semáforos inteligentes en los ejes de más alto tránsito son fundamentales y sinceramente te lo digo, sí quiero hacerlo. La licitación se está preparando de unos 20 millones de lempiras.
El Trans 450, que es el nombre que yo le he dado, es una de mis metas que, por decreto ejecutivo, espero se nos den las facultades para tomar las decisiones de ejecutarlo, porque actualmente está centralizado en la Dirección General de Transporte (DGT). Quiero que hagamos una legislación especial solo para el Trans 450 como proyecto piloto en la ciudad.
¿Qué posibilidades hay que se le apruebe el anteproyecto del peaje en el CN?
Yo diría que el mejor regalo de Navidad que nos podría regalar este Congreso y no el próximo, sería la aprobación del proyecto de ley del peaje. Mi meta es generar la conciencia necesaria en los parlamentarios.
Deseo que un hombre con tanta visión como lo es el presidente José Alfredo Saavedra, lo sometiera en este mismo período para ponerlo en práctica unos nueve meses después porque habría que instalarse las caseta, ampliar las calles y hacer los demás detalles para su funcionamiento. Hemos platicado ampliamente con este congreso y nos han dicho que lo están meditando seriamente. Yo creo que sí me lo van a aprobar.
¿Hará una reestructuración en la Alcaldía o trabajará con los mismos funcionarios?
Tengo un estudio al respecto que tiene que ver con enfocar mi nueva administración en el plan 450. Quiero que todas las áreas tengan algún departamento para darle seguimiento a esta visión de capital.
Mi meta, definitivamente, es tener un gobierno pequeño para tener más recursos para hacer más obras. En cuanto a si seguiré con la misma gente... te comento que ya hay muchos buenos funcionarios que me han hablado de la posibilidad de ocupar algunos cargos importantes en el gobierno del presidente Lobo, así que definitivamente habrán algunos cambios.
Usted ha dicho en entrevistas anteriores que perfectamente operaría con mil empleados menos, ¿hará esa depuración?.
Definitivamente, vamos a entrar en un proceso de hacer un gobierno más pequeño, no sé si mil es la cantidad exacta, pero sí busco la manera de trabajar solo con la gente necesaria. Vamos a hacerlo, reducir de una manera u otra el número de personas para tener una municipalidad mucho más eficiente. Vamos a buscar la mejor gente y los que más hayan trabajado.
¿Ya tiene nombres de sus nuevos funcionarios?
Hoy que se ha abierto el gobierno central ya han estado llamando a muchísimos hondureños para considerarlos en puestos importantes en el gobierno de Lobo, pero no quisiera que conocieran esto por la noticia, creo que se merecen el respeto mío y comunicárselos personalmente una vez que tomemos la decisión final. Diciembre será un mes de mucha reflexión y de mucho análisis sobre los cambios que se estarán haciendo en enero.
¿Cómo vaticina será la relación Alcaldía-gobierno central?
Primero quiero decir que mi relación con el presidente Lobo es excelente. No hay razón porque no sea así, es más, es tan excelente nuestra relación que hace poco el presidente Porfirio Lobo y su esposa Rosa Elena, nos dijeron que Lucrecia y yo seremos los padrinos de su hijo menor (Luis Fernando Lobo Bonilla). Allí está el grado de confianza que tenemos, el presidente de la República será mi compadre y a mi compadre le iré a tocar la puerta a partir de enero para que juntos saquemos adelante esta ciudad.