Honduras
La alerta por la escasez de agua potable continúa latente en la capital y con el paso de los días se acrecienta.
Las lluvias que han caído en las últimas horas en la capital, producto de los frentes fríos, no han sido suficientes para elevar el nivel de las represas, por lo que las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) han puesto en marcha un plan para suministrar el vital líquido a la población. Una de esas medidas es la solicitud de fondos al gobierno central para reparar los carros cisternas, propiedad del SANAA, que llevan agua a barrios y colonias capitalinas adonde no llega el líquido.
La Secretaría de Finanzas aprobó dos millones de lempiras a través del Ministerio de Salud, sin embargo, el desembolso aún no se ha realizado.
"Al parecer, Salud cerró operaciones, entonces estamos a la espera de la información completa para hablar con la ministra de Finanzas para que haga una excepción y que nos permita tramitar los fondos para reparar el parque vehicular", detalló Jack Árevalo, gerente del SANAA.
Con estos fondos se habilitarían unos cinco vehículos cisternas que se encuentran en mal estado, de los 12 con los que se cuenta y que están asignados para llevar el vital líquido a zonas como las colonias Villa Nueva y Canaán.
Apoyo urgente
El gerente del SANAA manifestó que también solicitarán el apoyo de la Secretaría de Defensa para que ponga a su disposición todos los vehículos cisternas que tenga. Asimismo, al Cuerpo de Bomberos y a todas las instituciones del Estado que cuenten con este tipo de parque vehicular para poder suplir la demanda de agua.
Algunos sectores que reciben el vital líquido directamente de la red de distribución una vez al mes, como el caso de la colonia Villa Nueva, el SANAA también les suministra agua a sus pobladores por medio de carros cisternas.
"A este sector le damos agua potable una vez al mes, pero les llenamos unos tanques que tienen en la parte alta de la colonia, ellos reciben agua diaria porque tenemos vehículos asignados a la zona", comentó Arévalo.
Los pobladores de colonias como Las Ayestas, Francisco Morazán y todos los sectores altos reciben agua a través de este método.
Según el gerente, como ente están suministrando agua potable -a través de carros cisternas- a la red hospitalaria e incluso a la Casa Presidencial.
Racionamientos variables
El nivel de las represas que abastecen a la capital va descendiendo. Según el reporte de ayer, el embalse Los Laureles se encuentra con un volumen de agua de 62.63 por ciento de su capacidad, con una reducción de 19 millones de metros cúbicos desde el pasado 18 de diciembre.
En lo que respecta a la represa La Concepción, cuenta con un volumen de 55.26 por ciento de su capacidad máxima.
Ante esta situación, el gerente del SANAA recalcó que continuarán los racionamientos y que estos variarán de acuerdo a la capacidad de los embalses. Entretanto, según los cálculos, para abril próximo Los Laureles quedará seca. Algunos sectores a partir de enero recibirán el vital líquido una o dos veces por semana.
Las lluvias que dejan los frente fríos se vaticina que pueden dar un aporte de dos millones de metros cúbicos en los embalses, sin embargo, los primeros aguaceros solo mojan el suelo y no incrementan los niveles de agua.
Vía decreto se pretende construir Guacerique II
Ante la sequía que atraviesa la capital, las autoridades del SANAA han recalcado que es necesaria la construcción de una nueva represa.
Por esta situación, Jack Arévalo, gerente del Servicio Autónomo, afirmó que el presidente interino Roberto Micheletti pretende dejar sentadas las bases vía decreto de ley para obligar al nuevo gobierno a ejecutar Guacerique II.
"Es urgente la construcción de Guacerique II, nosotros hemos estudiado ese proyecto; la intención del presidente Micheletti es que quede un decreto que obligue al nuevo gobierno a llevarlo a cabo", acotó.
Sin embargo, hasta el momento en el Congreso Nacional no se ha presentado esta iniciativa y, ante esto, las consecuencias podrían ser fatales para los capitalinos.