Honduras
La dificultad de obtener agua suficiente y de buena calidad, provocará la proliferación de enfermedades en la capital, según el infectólogo Tito Alvarado.
Con el nivel bajo de las represas, por la falta de lluvias que provocó el fenómeno del Niño, las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) se han visto obligadas a aplicar racionamientos en Tegucigalpa, que recrudecerán en los próximos meses.
"Las personas que se encuentran alrededor de Tegucigalpa, en los sitios donde están comprando agua, incluso contaminada de los carros cisternas ahí, que no tienen un control en el sentido sanitario y tienen que consumirla, no sólo utilizarla para lavarse y bañarse, sino consumirla porque es de vida o muerte", dijo el galeno a Radio América.
Recalcó que la escasez del vital líquido tendrá consecuencias graves en el Tegucigalpa, desencadenando infecciones que se transmiten por la vía oral como diarreas, hepatitis A y tifoidea, entre otras.
Además, afirmó que se incrementarán las enfermedades vectoriales, que se adquieren a través de picada de mosquitos, como la malaria y el dengue, ya que la gente se verá obligada a almacenar agua.
Alvarado insistió en la importancia no sólo de racionar el agua, sino hacer campañas de concientización adecuadas, orientadas a cómo debe almacenarse la misma para evitar el crecimiento y proliferación de elementos que puedan ser lesivos y causar enfermedades.
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El SANAA anunció el racionamiento de agua debido a los niveles alarmantes en los que se encuentran las represas que abastecen a la población capitalina, para lograr su distribución hasta el verano.