Honduras
La noticia de que el nuevo recibo de pago del impuesto de Bienes Inmuebles llegará recargado a su casa, casi le provocó un infarto a Alba Luz Zelaya, una capitalina residente en la colonia Kennedy.
Los 900 lempiras que canceló en 2009 aumentarán a alrededor de 2,200 con la fórmula del nuevo avalúo catastral, una cantidad que tendrá que pagar antes del 31 de agosto de este año por este concepto.
Un caso parecido lo vive el propietario de una vivienda de dos pisos con cuatro cuartos, dos baños, dos salas, comedor, cocina y área de lavandería en la misma colonia, por la que pagaba 166 lempiras anuales y ahora deberá cancelar 974 lempiras.
La primera cantidad parece irrisoria, pero era lo justo por una vivienda básica que compró al Instituto Nacional de la Vivienda (Inva), que ahora ha aumentado su plusvalía gracias a las mejoras.
El valor es alto, pero más lo es para el dueño de una casa en Las Lomas del Guijarro que pagaba 1,800 lempiras al año y ahora cancelará un poco más de nueve mil lempiras.
Los tres casos son el resultado de las fuertes reformas al Plan de Arbitrios recientemente aprobadas por la Corporación Municipal, en las que se aplicó un reajuste al valor catastral del inmueble, trayéndolo a valor presente.
La reacción de los capitalinos ha sido inmediata, pues aseguran que ha habido un incremento astronómico en el impuesto, que en muchos casos sobrepasa el 1,400 por ciento.
El sector empresarial ha documentado sus quejas por escrito en la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), donde a la fecha se registran alrededor de nueve mil denuncias.
Este sector que tiene edificios de negocios con un valor catastral de 300 millones de lempiras, es el que más siente el incremento.
“Hemos recibido una gran cantidad de denuncias de los empresarios que consideran injusto el desmedido incremento de este impuesto. Creo que debemos revisar los aumentos con la Alcaldía”.
Pese a las denuncias, las autoridades municipales sostienen que los valores catastrales están por debajo del valor de mercado.
Reconocen que si bien el incremento porcentual es considerable, los pagos a valor presente son justos y necesarios, ya que desde hace 9 años no se actualizaban los cobros.
La polémica es por qué no se hizo de forma gradual.
Los capitalinos lo ven como un “trancazo que es responsabilidad de las autoridades municipales, quienes no hicieron los cambios en tiempo y forma.
La polémica reforma
Pero ¿Qué contiene este documento legal, que ya publicado en el diario oficial La Gaceta, ha alterado a todos los sectores de la ciudad?
El Plan de Arbitrios, establece que la Municipalidad debe actualizar los valores catastrales para aplicar una variación al impuesto sobre Bienes Inmuebles cada cinco años y en aquellos terminados en cero o cinco.
Sin embargo, este no sufrió cambio alguno en 2000 ni en 2005.
Es por ello que en la reforma al plan, se ajustaron los valores catastrales anteriores por colonia, tomando como base los valores de mercado, proporcionados por la Cámara Nacional de Bienes Raíces (Canabir) y los valores de construcción registrados en la comuna, de ahí salió un nuevo valor catastral.
Pero, ¿cómo se hicieron estos cambios?, ¿cómo pueden estar seguros los contribuyentes que el avalúo de sus viviendas es el correcto?
Según el propio alcalde capitalino Ricardo álvarez, la ciudad se clasificó por índice de desarrollo en cuatro categorías: A,B, C y D, aunque esto no será determinante a la hora de calcular el nuevo impuesto a pagar.
Esto tiene su explicación en el hecho de que, una familia puede residir en la categoría D pero el valor de su casa puede ser similar o mayor a una casa ubicada en la categoría A.
En este caso lo que se aplicará es una fómula que tiene que ver con criterios como infraestructura, jerarquía vial, cercanía a polos de desarrollo, servicio de energía eléctrica y agua potable y la vulnerabilidad.
El cálculo del nuevo valor catastral es el resultado del área de terreno multiplicada por el valor de la construción.
Y el nuevo valor del impuesto es el resultado del total del avalúo catastral multiplicado por 3.5 entre 1,000 (ver info).
Las categorías
La categoría A, incluye 69 zonas residenciales de más alta plusvalía en la ciudad, entre ellas las Lomas del Guijarro, Tepeyac, Loma Linda y Altos de Toncontín, entre otras.
La categoría B, absorve 215 colonias y residenciales de media-alta plusvalía, entre las que se cuentan Kennedy, Hato de Enmedio, Miraflores y 21 de Octubre.
La C, clasifica a 90 barrios y colonias de mediana plusvalía como El Reparto, El Chile y 13 de Julio.
Y la D que incluye 280 barrios y aldeas de bajo desarrollo como Quebrachitos, Carrizal y Betania.
Y clasificó a los grandes inmuebles y edificios entre 10 y 490 millones de lempiras en el valor de mercado.
“Quiero aclarar que no se ha incrementado la tasa del impuesto, sino que se ha hecho un avalúo de las viviendas a valor presente y en base a esa actualización se calcula el impuesto”, destacó el alcalde capitalino Ricardo álvarez.
El edil insiste en calificar la revaluación de las propiedades como un acto de justicia.
En ese sentido, el propio alcalde se pregunta si es justo que una persona que tiene una humilde vivienda pague lo mismo que su vecino propietario de una mansión.
Al cobrar el impuesto en función del avalúo catrastral y no de la categoría de la colonia, se logra que paguen más los que más tienen.
Sin embargo, aunque el análisis tiene lógica, millares de capitalinos se preguntan por qué estos ajustes no se hicieron de forma gradual para evitar el severo golpe a los bolsillos de la ciudadanía, que por años paga impuestos y nunca ha tenido la justa retribución de sus tributos.
Con los nuevos cobros, la alcaldía asegura que la retribución está garantizada.