Honduras
La crisis de agua que vive la capital es histórica y requiere de soluciones inmediatas.
El gerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), Danilo Alvarado, es claro: todas las medidas que se están implementado son solo un paliativo para que los capitalinos no se queden sin agua este verano.
La solución a largo plazo es un nuevo embalse que debe empezar a construirse ya.
El gerente detalló que por lo pronto han solicitado a la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) la dotación de tranques cisternas, además de solicitar fondos al Banco Mundial y al Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para hacerle frente a la crisis.
Alvarado habló con EL HERALDO sobre lo que está haciendo para garantizar el agua de los capitalinos.
¿Cuál es el principal reto que enfrenta el SANAA?
Son muchos. El primero de estos es responder al problema del agua que actualmente enfrenta la capital y el mejoramiento del sistema de alcantarillado sanitario. Hacia estos dos puntos estamos orientando nuestro trabajo.
¿Qué medidas a corto plazo se están realizando para enfrentar la crisis del vital líquido?
A corto plazo es pasar este verano; sabemos que es un problema sumamente difícil, pues las represas Los Laureles y La Concepción se encuentran por debajo de los niveles que hemos tenido en años anteriores.
A corto plazo el reto es ver cómo suplimos de agua a la ciudad capital y a largo y mediano plazo ver cómo mejoramos la captación, para ello buscaremos fuentes de financiamiento para emprender proyectos encaminados a solventar esta crisis.
¿Pero hay presupuesto para llevar a cabo esas medidas que menciona?
El SANAA como institución atraviesa por una crisis financiera, se harán estudios en las diferentes líneas de gastos para hacer ajustes.
¿Ya no habrá más racionamientos?
Eso es lo que esperamos. Los cálculos que se hicieron es para que podamos llegar hasta junio. En este momento no estamos contemplando racionamientos más fuertes.
¿Y qué clase de apoyo está recibiendo del actual gobierno del presidente Porfirio Lobo Sosa?
Hemos presentado un plan de emergencia, donde el presidente Lobo ha dado instrucciones para que busquemos las medidas acertadas y el financiamiento para poder llevarlas a cabo.
Estamos llevando un plan de trabajo para la obtención de fondos con miras a la construcción de una nueva represa.
Hay mucho interés de parte del Estado, reconocen que hay una crisis de agua. El Presidente fue muy enfático en la reciente reunión de ministros que hubo, donde le presentamos el plan de emergencia y nos dijo que hay que buscarle soluciones.
¿Se han tocado puertas en busca de ayuda?
Sí, hemos tenido reuniones con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Anteriormente les hemos presentado solicitudes, las que están en análisis para ver si dentro del Programa de Saneamiento que ellos tienen hay la posibilidad de que nos puedan apoyar con una nueva dotación de tanques cisterna.
Igual tenemos un proyecto con fondos japoneses para abastecer de agua a la capital, con la ampliación de la planta potabilizadora de El Picacho y también cambios en el sistema de conducción. Además de acercamientos con el Banco Mundial, donde hay fondos para hacer algunos trabajos. Y hay acercamientos importantes con el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
¿Cuándo serán habilitados los nuevos pozos?
El pozo de Loarque estará habilitado los primeros días en marzo. Y se están abriendo tres nuevos pozos, uno en la colonia Satélite y dos en el sector de Los Laureles. Estos incorporarán al sistema 450 mil litros de agua por segundo.
¿Se logrará iniciar la construcción de una nueva represa en su administración?
La represa es necesaria. Nosotros vamos a estar dedicados a la búsqueda de esa solución para la ciudad capital.