Honduras
A cuatro dÃas del desalojo, las zonas de La Barranca y Las Mezas, en las inmediaciones de Loarque, lucen una relativa calma.
Y las personas que pidieron un plazo para desmontar sus improvisadas viviendas, han comenzado a quitarlas.
Sin embargo, las autoridades del Fondo Social para la Vivienda (Fosovi) aconsejan a los invasores de oficio no retornar a los predios, pues no desean llegar a una acción penal contra ellos.
José Bustillo Murcia, director de esta entidad, hizo un llamado ayer a todas aquellas personas que fueron timadas por los invasores a que atiendan la resolución del juzgado de salir definitivamente de los terrenos, que en su mayor parte son propiedad de Fosovi.
"Hasta hoy (ayer) no tenemos informes que nos digan que la gente está regresando y eso es bueno, porque no nos gustarÃa tener que sacarlos por la fuerza. A parte que se iniciarÃa un procedimiento penal contra ellos", advirtió.
El funcionario agregó que esta gente fue vilmente chantageada y asaltada por un grupo de invasores de oficio, y que no deben volver a caer en sus redes.
En menos de una semana, han llegado hasta las oficinas de Fosovi un total de 1,500 personas en busca de ayuda para recuperar la inversión que hicieron en los ilegales terrenos.
Pero Bustillo asegura que esta dependencia del Estado no puede hacer mucho por ellos, ya que los dineros fueron entregados en efectivo y en manos de los timadores.
El viernes pasado, efectivos militares y de la PolicÃa Nacional Preventiva madrugaron a hacer el desalojo. Unas 10 familias eran las únicas que se encontraban en las covachas y que tuvieron que salir de inmediato de los predios, propiedad de Fosovi y de algunas personas particulares.
Durante cinco horas, los efectivos se dedicaron a derribar las viviendas hechas de madera vieja, cartón y palos, pero de forma pacÃfica.
Empero, son más de 15 mil familias las que cayeron en la trampa de los invasores de oficio y pagaron entre 3,500 a 6,000 lempiras por sus lotes.
Bustillo Murcia reiteró su petición para que las personas que fueron desalojadas no regresen a la zona, porque serán sacadas de nuevo.