Honduras
Un número indefinido de elementos bajan a veloz carrera de sus patrullas y se colocan en puntos estratégicos en Comayagüela.
Los movimientos cautelosos del fuerte dispositivo policial, son seguidos por la mirada curiosa de vecinos, comerciantes, clientes y hasta por los peatones que nada tienen que ver en la escena.
Pero no se trata de un simulacro, o de una redada policial pasajera, sino de los operativos permanentes de seguridad que desde la semana pasada ha puesto en marcha la Jefatura Metropolitana número uno del Distrito Central en esa zona tan "caliente" de la capital.
No es casualidad, aseguran las autoridades policiales que las estadísticas reflejen apenas un homicidio en los últimos 15 días, cuando antes, a diario se contabilizaban sucesos violentos en esa zona.
Y aunque los primeros dos meses al frente de la jefatura han sido una prueba de fuego, el subcomisionado Mario René Chamorro, titular de esa dependencia agrega que también han sido satisfactorios porque la ciudadanía está perdiendo el miedo y ahora denuncia los hechos delictivos.
Ese ambiente ha sido notado por vendedores y compradores. "Hace unas semanas se ve que hay mayor seguridad aquí en los mercados, antes eran más comunes los asaltos", dijo Santiago Girón, vendedor de la zona.
Chamorro asegura que el ambiente que se respira es mucho más tranquilo que la zona de guerra que encontró.
"Teníamos un exagerado nivel de incidencia en Comayagüela. Los trabajos realizados en este sector, han disminuido las incidencias delictivas", confirmó. Según el subcomisionado de Policía, la clave han sido las denuncias de la población, que suman entre 100 y 200 diarias, de las cuales un 85 por ciento son atendidas.
"No voy a mentir, tratamos de cumplir la mayor cantidad de denuncias, le damos prioridad a las zonas de mayor riesgo porque no podemos permitir que en un barrio o colonia se reporten dos asesinatos en una misma semana", explicó.
La Jefatura Metropolitana dará prioridad a sectores con mayor incidencia como la Kennedy, Residencial Honduras y La Hoya, donde el robo de vehículos se ha disparado. Chamorro reconoció que la capital está libre de delincuencia, pero sí aseguró que se están disminuyendo las cifras negras.