Honduras
Julissa Núnez, lleva tres noches sin poder dormir, temiendo que ocurra lo peor por las lluvias.
La humilde vivienda donde habita junto con su familia en la colonia Guillén, declarada zona de riesgo, de un momento a otro podría convertirse en su propia tumba.
Igual situación de zozobra enfrenta José Espinoza, cuando en la madrugada del domingo, fue sorprendido al desplomarse la pared de su casa, dejándolo a él y a su familia prácticamente en la intemperie.
Y es que su preocuapación no es para menos. El Comité de Emergencia Municipal (Codem) confirmó ayer que los torrenciales aguaceros han provocado movimientos del suelo en esta vulnerable zona de la capital.
En el campo de pelota de la Guillén se constatan las enormes fisuras que se han formado por la saturación de agua, producto de las lluvias.
Video: Lluvias en la capital
Al borde de los daños
Y es que con los torrenciales aguaceros registrados en los días, los capitalinos han comenzado a vivir sus peores momentos, especialmente, quienes se encuentran en sectores vulnerables.
Inundaciones, derrumbes, deslizamientos, son entre otros los daños que se han presentado producto de las precipitaciones pluviales.
Viendo la magnitud de las lluvias, el Comité Permanente de Contingencias (Copeco) emitió ayer alerta verde para la capital, al igual que en otros puntos del país.
"Debido a las condiciones lluviosas que se han presentado, estamos declarando alerta verde para Tegucigalpa", informó Lisandro Rosales, comisionado de Copeco.
Este llamado de atención tiene que ver con las medidas de prevención y preparación para atender emergencias, en el caso que así se presentara. Pero, a la disposición adoptada por Copeco de alerta verde, se suma el preocupante anuncio del Comité de Emergencia Municipal (Codem).
Julio César Quiñonez, especialista en prevención e investigación de desastres naturales de la Alcaldía capitalina, informó ayer que las lluvias han provocado movimientos del suelo en varios sectores de riesgo.
La preocupación es latente, pues apenas asoma la temporada de lluvias y ya se están presentando problemas de deslizamientos, inundaciones, movimientos de tierra, cuando se estimaban para los meses fuertes, es decir de agosto a octubre.
"En algunos puntos de la capital, se registraron algunos movimientos del suelo por la saturación de agua que han dejado las lluvias y estas zonas nuevamente están propensas a los desastres de la naturaleza", manifestó Quiñonez.
El ex gerente del Codem, indicó que las zonas donde se han presentado estos movimientos son la Guillén, Canaán, José Ángel Ulloa, La Cabaña, El Berrinche y El Bambú, donde puede observarse también que hay alto grado de humedad.
La capital está atravesada por 17 sitios de fallas geológicas, por lo que se corvierte en una ciudad muy vulnerable, donde el 80 por ciento de los capitalinos están en riesgo.
El reporte que emite el Codem, coincide también con el que maneja el Cuerpo de Bomberos.
En las últimas horas, los socorristas se han trasladado al sector de la Guillén para atender las emergencias, donde se han reportado viviendas deterioradas y daños en el tendido eléctrico.
De cuerdo con el pronóstico para las próximas horas se esperan más lluvias, por lo que la población debe mantenerse en alerta.
Se rebosa Los Laureles
Las precipitaciones de las últimas horas provocaron la madrugada de ayer el rebose de agua en el embalse Los Laureles.
La represa alcanzó en tres días de lluvia su capacidad máxima de 10.5 millones de metros cúbicos y en la actualidad sobrepasa el límite, al extremo que han comenzado a desperdiciarse unos 20 metros cúbicos por segundo y al cierre de esta edición se reportaban ya 45 millones de metros cúbicos los desperdiciados.
El rebose del embalse causó la alarma en los pobladores de las colonias aledañas, ya que en otras ocasiones ha producido daños en la zona.
La impresionante cantidad de agua corría pendiente abajo directamente al río Choluteca, sobre el rebalse natural del embalse.
Los capitalinos no olvidan la terrible experiencia que vivieron en 2008, cuando de manera automática se abrieron las compuertas en el embalse de la Concepción y les robó la paz.
Actualmente este embalse se mantiene en el 43 por ciento de su capacidad, que es 36 millones de metros cúbicos.
"Estamos muy lejos que en Concepción se pueda dar un rebalse", expresó Danilo Alvarado. gerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa), quien al enterarse del rebose del embalse encabezó ayer personalmente una inspección en la zona.
Alvarado lamentó que se esté desperdiciando el agua en Los Laureles cuando debería aprovecharse en un nuevo embalse.
"Cada vez que llueve se nos para el pelo del miedo"
Para Arnulfo Gutiérrez, de 66 años, la palabra lluvia es sinónimo de tragedia. Este capitalino habita junto a su familia en la parte alta de El Bambú, sector en el que recientemente se activó la falla geológica que la ha declarado inhabitable. Junto a Arnulfo viven cinco capitalinos más, en una vivienda que está a punto de caer.
"Cada vez que vienen las lluvias se nos paran los pelos del miedo, pues pensamos que la casa nos va a caer encima y de verdad que no tenemos para donde ir", declaró el afectado.
Encarecidamente hacen un llamado a las autoridades de la Alcaldía Municipal para que brinde ayuda a los pobladores de esta zona.
"La Alcaldía solo nos promete y nada de nada"
Amanda Martínez, residente de la parte baja de El Bambú, se niega a dejar el patrimonio que ha levantado con sus hijos, aunque se trate de una zona de altísimo riesgo.
Y es que en la remota posibilidad que quisiera hacerlo, dice que es tan pobre que no tiene a donde ir.
"Aquí viene la gente de la Alcaldía y solo nos saben decir que esta es una zona peligrosa, que las casas se van a caer, que nos salgamos de ellas, pero no nos dicen a donde ir a vivir ni siquiera nos paga lo que cuesta la casa o un terreno". manifestó.
Aunque sus tres pequeños hijos no miden la magnitud del peligro, perciben el temor y la intranquilidad de su acongojada madre.