Honduras
Si pensaba que con morirse se resolvÃan todos sus problemas, se equivocó.Desde la preparación del cuerpo, la caja, hasta el sitio donde descansarán sus restos, dejar de existir en la capital es más caro que nacer.
Si un parto normal en una clÃnica privada asciende entre 20 mil y 30 lempiras, saber que si una persona fallece en este momento, sus familiares deberán invertir entre 40 y 60 mil lempiras -en un paquete completo- para darle cristiana sepultura, es para dejar frÃo a cualquiera.
Y es que casi nunca se piensa en la muerte como algo cercano y cuando ese momento llega comienzan los problemas.
Preparados
Sin embargo, para personas como don José RamÃrez, estar preparado, es una prioridad en su vida.
Este capitalino prevenido ya decidió en qué caja mortuoria quiere ser sepultado y la ha empezado a pagar en cuotas en una funeraria.
"Creo que para este viaje uno debe preparase y yo lo he hecho, he comprado un paquete de servicios fúnebres en cual he pagado por cuotas mensuales de quinientos lempiras y poder asà completar el precio final de 18 mil lempiras de un contrato de arrendamiento a perpetuidad", explicó.
Morir resulta caro
Lo ideal es tener un plan de pago de servicios fúnebres con antelación, si no existe, no deje que le gane el pánico.
La mayorÃa de las funerarias de la capital manejan planes previsorios, que son óptimos para casos de urgencia.
Un paquete completo asciende entre 40 y 60 mil lempiras, pagado en cuotas establecidas. Este incluye desde un contrato de servicios por venta de lotes y nicho, sala velatoria, ataúdes, contrato de arrendamiento a perpetuidad, traslado del cuerpo, preparación post mortem y servicios alimenticios, entre otros.
"Brindarle al cliente una opción económica al alcance de su bolsillo es una responsabilidad para nosotros. Los costos varÃan según las exigencia de los clientes o el grado de disponibilidad económica que se tienen en el momento del deceso", explicó Javier Madrid de funeraria Jerusalén.
Existen varias opciones en la capital. Desde aquellas que ofrecen el servicio completo o algunas que solo se encargan de la velatoria y el traslado del cuerpo a su morada final.
Entre ellas encontramos, San Miguel Arcángel, Jardines de Paz Suyapa, Funerales Gayoso, Funerales Jerusalén, La Milagrosa, Santa Anita y como una opción para los capitalinos de escasos recursos económicos, funciona desde hace un tiempo la Funeraria del Pueblo, que brinda servicios gratuitos, que incluyen, la caja, la sala velatoria y en algunas ocasiones que lo amerita, el traslado del cuerpo.
Hay dos sucursales, una ubicada en el barrio La Hoya por la antigua PenitenciarÃa Central y la otra en Comayagüela, frente a Japón Internacional.
Y es que, al proceso de elegir desde donde va a ser velado, con qué vestimenta y en qué espacio quiere ser sepultado, se agrega la elección del ataúd.
Los hay de diversas formas, estilos, materiales y precios. Los más famosos son: Presidente, Victoria, San Miguel y Canciller, la elección depende del cliente y de cuánto haya disponible en su bolsillo.
Las opciones están ahà y prepararse no está de más, antes que la muerte le tome por sorpresa y le deje un problema a sus familiares de tan alto impacto que podrÃa matarlos de susto.