Honduras
Las sonrisas dibujadas en los rostros de los niños fueron, sin duda, la mejor recompensa. Los víveres de la Ruta contra el Hambre que encabeza EL HERALDO, gracias a las ayudas de miles de hondureños solidarios, llegaron a El Potrero, Morolica, San Jacinto y Soledad, comunidades postergadas del sur del país.
Bienvenida
La felicidad de don Juan Osorto no se hizo esperar.“Yo sabía que iban a venir ya que miraba que estaban llevando alimentos a otros lugares y aquí con tanta necesidad que hay esto es una bendición”, dijo emocionado.
La historia de don Juan, quien reside en la comunidad de San Jacinto, Apacilagua, junto a su esposa Vilma y sus tres hijos en una casita de bahareque, conmovió a los lectores, quienes son los verdaderos héroes de esta campaña que ahora le lleva alimentos y alegría.
El equipo de EL HERALDO recorrió unas dos horas desde Choluteca para llegar a estas comunidades, donde por unos días, más de 100 familias llenarán sus estómagos vacíos. Con un “muchas gracias, qué Dios los bendiga”, estos hondureños demostraron su agradecimiento por las ayudas. Por unos días tendrán qué comer.