Honduras
Un enorme peligro corren los pobladores de la colonia La Reforma y el barrio El Manchén a causa de la fuga de agua de una quebrada embaulada que corre bajo estas dos zonas de la capital.
El embaulado está a punto de colapsar, el pavimento se está hundiendo frente a la iglesia Bautista de la colonia La Reforma, la calle presenta un enorme agujero a causa de la humedad provocada por el derrame del líquido y se ha convertido en un peligro para los que utilizan la vía.
La fuerte presión del agua de la quebrada ha provocado el deslave del muro que la rodea, el cual está a punto de venirse abajo.
Peligro de fuga
La válvula madre podrían estallar por la presión del líquido. Los pobladores que viven a orillas de la misma están alarmados y preocupados por el terrible riesgo que corren, ya que en época de invierno la quebrada crece de manera desmedida.
Según las declaraciones de algunos residentes del lugar, el problema viene desde hace varios años “esta situación la tenemos desde hace tiempo, la Alcaldía Municipal ha reparado el embaulamiento de la quebrada varias veces y solo dura un tiempo en buen estado, tememos que un día la quebrada se desborde totalmente y destruya nuestras casas por completo”, dijo angustiado Jorge Sánchez, vecino del lugar.
Más problemas
El adoquín de la avenida Ramón Ortega del barrio El Manchén se ha levantado, por el mismo problema de mal embaulado de la quebrada.
Los habitantes del lugar están preocupados porque esta avenida es una de las más transitadas del sector.
El adoquinamiento de la calle es reciente y ya se encuentra deteriorado, se han formado grandes túmulos, lo que dificulta el paso, tanto de vehículos como de peatones.
Cada vez que llueve la calle se hunde poco a poco y destruye el adoquín.
“La calle se deteriora más cuando llueve, a parte de eso un tubo de aguas negras se acaba de romper y esto nos tiene realmente preocupados, porque las autoridades correspondientes no hacen nada al respecto”, dijo a EL HERALDO, Wilfredo Alejandro Córdova, poblador del sector.
Congestionamiento
El mal estado en que se encuentra la vía produce que a toda hora del día los conductores formen largas colas para poder salir del lugar.
Las paredes y pisos de algunas viviendas presentan daños a causa de la humedad y cada día se deterioran más.
“En las paredes de nuestras casas se están formando grietas, el piso se hunde poco a poco, tenemos miedo que un día nos trague la tierra y todo por la poca calidad del material utilizado en el embaulado de la quebrada”, dijo Aurora Martínez, residente de El Manchén.
La preocupación en la que viven los habitantes de estas zonas de la capital es cada día es mayor. Los niños no pueden jugar fuera de sus casas debido al enorme tráfico vehicular. Los vecinos piden a las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) y a la Alcaldía Municipal que realicen una inspección en esas zonas para encontrar una solución.