Honduras
El hedor es insoportable.
Los vecinos denuncian que viven sobre una cloaca que amenaza con explotar en cualquier momento.
Una alcantarilla colapsada en la octava calle de la séptima avenida de Comayagüela amenaza la salud de los pobladores y de decenas de capitalinos que transitan por la zona.
El agua sale a borbotones de la cloaca ubicada en el centro de la calle, ocasionado molestias a los peatones que circulan por el lugar.
Por si fuera poco, el hedor es tan insoportable que algunos denuncian que niños pequeños que residen en algunas viviendas del lugar han empezado a presentar problemas respiratorios por esta causa.
Los policías de Tránsito que ordenan el tráfico de la zona, se exponen a ser bañados por el agua que salpican los vehículos al cruzar sobre esta cloaca.
Pobladores de la zona y en su mayoría propietarios de negocios, solicitan a las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) reparar cuanto antes este problema, que cada año aumenta con la llegada de las lluvias y trae nefastas consecuencias.
“Ya llamamos a las oficinas del SANAA, esperamos que reparen la tubería, ya que no se soporta el mal olor y el desastre del agua corriendo por la calle. Este problema no es nuevo, en varias calles de esta zona hay alcantarillas en mal estado”, dijo Lidia Avilés, una vecina de la zona.
El agua que corre por la vía ha empezado a deteriorar el pavimento, por lo que es urgente que el inconveniente sea resuelto cuanto antes. Desastres como este demuestran una vez más la fragilidad del sistema de alcantarillado sanitario, que con las primeras lluvias ha empezado a colapsar.
Es urgente que haya una inyección de fondos para su reparación.
Esta semana el gerente del SANAA, Jorge Méndez, anunció que habrá una inyección de mil millones de lempiras para cambiar las tuberías, una noticia, que es sin duda un buen paso para solucionar este problema que a diario afecta a los capitalinos.