Honduras
El Programa Nacional de Chagas y Leishmaniasis inició dos proyectos para hacerle frente a este flagelo.
El primero de ellos es la segunda fase del programa que está siendo apoyado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, (JICA), que comenzó en 2008 y se extenderá al 2011.
Para esta segunda etapa, se ha determinado un monto de 1.66 millones de dólares y se llegará a ocho departamentos del país, entre ellos Copán, Ocotepeque, Lempira, Intibucá, Yoro, El Paraíso, Francisco Morazán y Comayagua.
“En estos ocho departamentos va a ser igual el control de ataque para los vectores, pero su mayor enfoque va a ser para la vigilancia y participación comunitaria”, explicó Concepción Zúniga, director del programa.
El otro proyecto, que se gestiona actualmente, contará con fondos canadienses. Según informes, se invertirán aproximadamente 18 millones dólares. Este programa, que dará inicio en enero de 2009, vendrá a reforzar los ocho departamentos que ha cubierto la JICA, más seis sectores: Olancho, Santa Bárbara, Choluteca, Valle, Gracias a Dios y Colón.
Zúniga informó que gracias a estos proyectos se ha logrado la eliminación de la Rhodnius prolixus, lo que constituye un compromiso de Honduras a nivel centroamericano, que fue suscrito en 1997.
“Hay tres compromisos que incluyen la eliminación de Rhodnius prolixus, que es el vector principal de la transmisión del mal de chagas, y de Triatoma dimidiata, que es un vector silvestre, y el control de las transfusiones sanguíneas, que Honduras lo viene haciendo al 100 por ciento desde 1996”, declaró Zúniga.
El galeno informó que las ventajas del programa de chagas, es que cuenta con el apoyo de la comunidad y de los gobiernos locales.