Honduras
Cada capitalino que a diario recorre el centro de Tegucigalpa y las vías aledañas se da cuenta que los agujeros que hay en sus calles solo se comparan con los cráteres de la luna. Al parecer, tanto Tegucigalpa como Comayagüela se han convertido en la sucursal más próxima de este satélite.
Para Marcio Ramírez, residente en la colonia Kennedy, el mantenimiento de su viejo pick up oscila entre mil y 1,500 lempiras mensuales, y de hacerlo se quedaría sin comer, por lo que prefiere dejarlo encerrado en su garaje y movilizarse en el transporte urbano.
Y es que transitar por la ciudad, ya sea por sus múltiples bulevares, calles o avenidas, es un dolor de cabeza para cualquiera.
La enorme cantidad de baches que tapizan tanto Tegucigalpa como Comayagüela parece no tener fin.
La red vial en su mayor parte ya dio su vida útil. De los 600 kilómetros cuadrados pavimentados, el 70 por ciento se encuentra en total deterioro y necesita ser restituido, pues ya no basta parcharlo.
La vida útil de los bulevares ya prescribió. Según los expertos, el pavimento de estos ejes, por muy bueno que haya sido, solo puede durar de 20 a 40 años y estas obras ya tienen mucho más tiempo, y sin mantenimiento.
Sumado a esto están las malas prácticas por parte de las cuadrillas del Servicio Autónomo de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), que reparan sus tuberías, rompen el pavimento y luego solo lo rellenan con tierra, lo que contribuye al pésimo estado de las vías capitalinas.
Las zonas más deterioradas son las de mayor tránsito vehicular, lógicamente porque pasan mayor número de ejes al año sobre ellas.
En ese sentido, los bulevares, el anillo periférico, las calles del centro de Tegucigalpa y de cientos de barrios y colonias capitalinas -que para colmo fueron construidas de mala calidad- rápidamente se han ido deteriorando.
Ruta de baches
EL HERALDO identificó alrededor de 50 baches solo en el centro de la ciudad.
En el caso concreto de los bulevares Fuerzas Armadas, Kuwait, Centroamérica, Miraflores, Morazán y Suyapa se contabilizaron alrededor de cinco mil grandes baches, sin contar los de menor relevancia.
Asimismo, colonias como Las Delicias, San Miguel, 21 de Octubre, Las Colinas, Miraflores, Santa Fe, Loarque, Nueva Suyapa, Lomas de Toncontín y Hato de Enmedio, y los barrios Guanacaste, Buenos Aires y El Bosque, sirvieron de muestra para que este rotativo enumerara no menos de 100 baches por comunidad.
El propio gerente de la comuna capitalina, Juan Diego Zelaya, reconoce que los baches son incontables, pero que bien podría haber uno de ellos por cada capitalino, es decir, hay más de un millón y medio de baches.
“Sin recursos y sin la aprobación del peaje no podemos más que cuantificar los baches que hay en la ciudad”, señala el funcionario.
Lo que sí es cierto es que enumerar los baches de la destruida red vial se volvería un laberinto sin salida, pues se estima que existen entre 10 y 20 agujeros por cada avenida o rincón de esta ciudad.
Mándenos la foto del bache en su barrio o colonia adiario@elheraldo.hn o conexion@elheraldo.hn