Honduras
Debido al enorme gasto en que incurría a diario para poder trasladarse hasta su trabajo, Alcides Salgado se vio casi obligado a comprar una motocicleta para poder desplazarse con más rapidez.
Este humilde capitalino se moviliza desde Comayagüela hasta la zona de Mateo, donde está ubicada la empresa en la que trabaja.
Antes gastaba más de 100 lempiras solo en el pasaje de ida, situación que representaba un duro golpe para su economía.
Su única opción era pagar taxi directo, ya que su horario de entrada es a las 5:00 de la mañana.
Ante esta situación tomó la decisión de comprar una motocicleta al crédito en una agencia distribuidora.
Sin pensarlo dos veces realizó los trámites correspondientes para adquirirla, sin importarle que mantendrá la deuda durante tres años, lo único que le alienta es que ahora si tiene un medio de transporte rápido para trasladarse por la ciudad.
Opción económica
Y es que en los últimos años, este medio de transporte se ha puesto muy de moda en los capitalinos, no por vanidad, o por deporte, sino más bien por la necesidad de desplazarse con más facilidad en la ciudad, también por el ahorro de combustible y el poco mantenimiento que necesitan.
Son varios los factores que influyen para que las personas actualmente prefieran convertirse en motociclistas, uno de ellos es el alto costo de los combustibles, lo que ha llevado a elevar el precio del transporte público.
También no podemos dejar por fuera la inseguridad que existe dentro de estas unidades, al igual que el congestionamiento vehicular que a diario se vive en la ciudad.
La demanda de compra de motocicletas en las agencias, ha ascendido en un gran porcentaje en los últimos años.
Antes se creía que este tipo de vehículo era de uso exclusivo para hombres, pero hoy en día esto no es así. Hasta las mujeres han optado por conducirlas, han hecho a un lado el temor y la opinión de la gente.
Flavia Mercedes Castro, es una de ellas, esta capitalina de 38 años de edad, dueña de un puesto de calzado ubicado en el mercado San Isidro, “soy una mujer trabajadora, tengo un negocio de zapatos en el mercado San Isidro, tengo que abrir temprano y por el tráfico que hay en la mañana me decidí a comprarme mi motoneta, hay gente que lo ve un poco raro a uno pero no me importa, lo que yo quiero es llegar rápido”, manifestó.
La demanda adquisitiva de motocicletas ha ascendido en gran manera, lo único que les puede diferenciar es a la hora de escoger el tipo, por ejemplo los varones prefieren las motocicletas entre más grandes mejor, y algunas mujeres se inclinan más por algo no tan rústico: las motonetas.
Hay diversidad de marcas, y el costo monetario varía según éstas, los precios oscilan entre 18 mil hasta 75 mil lempiras. La demanda de licencias de conducir para estos vehículos también refleja esta realidad.
Las medidas
Para conducirlas hay que tomar en cuenta una serie de medidas de seguridad, como usar el equipo de protección adecuado, el más importante y fundamental es el casco.
El uso de otros accesorios como coderas, guantes, rodilleras entre otros, también pueden contribuir a la protección física de las personas, sin descartar el buen estado mecánico en que el dueño debe mantener la moto.
Pero según las opiniones de algunas personas que conducen estos motores, lo básico es tener la mayor precaución al conducir, no ser osado, obedecer las señales de tránsito, y no correr a alta velocidad.
Un hecho lamentable es que en los últimos años, la mayoría de los accidentes de tránsito son provocados por motociclistas negligentes.
Un informe reciente refleja que un buen porcentaje de heridos por accidentes de tránsito en la capital, que llegan al hospital Escuela, son a causa de choques o volcamientos en motocicleta.
Datos del Observatorio de la Violencia del Distrito Central reflejan que las muertes por accidente de tránsito sumaron 12 en 2007 y según la Dirección Nacional de Tránsito, este año el aumento ha sido considerable.
Según Ricardo Romero, sub-director de Tránsito, las licencias que se han decomisado en los últimos meses pertenecen a motociclistas.
“El problema de las motocicletas es que hay más muertos, porque si no se ponen su casco reglamentario, salen bastantes lesionados”, aseguró Romero.
Las sanciones impuestas a las personas que no portan el casco, o por cometer otras faltas andan entre los 400 a 800 lempiras, las autoridades obligan al piloto a portarlo porque este sirve para salvaguardar sus vidas.
Y es que lastimosamente muchas personas creen que es un lujo usarlos, en otros casos al viajar dos personas, solo el conductor se proteje con el casco.
Y por si fuera poco, algunos cometen la negligencia de llevar niños a bordo, en casos extremos sobre el tanque de gasolina, sin tomar en cuenta las medidas de segurida