Honduras
La deteriorada red vial de la capital es un dolor de cabeza para los conductores.
Los baches que la conforman se han convertido en una oportunidad que muchos capitalinos aprovechan para agenciarse de unos cuantos lempiras.
Decenas de niños, jóvenes y hasta adultos mayores se han dado a la tarea de tapar con tierra los baches de barrios y colonias de la ciudad y pala en mano piden a los conductores una contribución.
Los “tapabaches”, como les llaman a estas personas, se ubican en puntos estratégicos como la Kennedy, la calle de El Chile-Cerro Grande y otras zonas populosas de la capital; donde hay un bache ahí están ellos.
Familias enteras se dedican a esta labor, donde se enfrentan no solo al peligro de ser atropellados, sino que se exponen a las inclemencias del tiempo.
Estos humildes capitalinos realizan una labor que le compete a las autoridades, sin embargo ellos han encontrado una forma de ganarse el sustento diario.