Honduras
La belleza de Honduras está impresa no solo en sus Ruinas de Copán, arrecifes coralinos de Islas de la Bahía, sus playas y su gente. También se palpa en detalles que están a la mano de quienes desean admirarlos.
Entre esas cosas bellas, marcadas con el sello personal de Honduras, está la producción artesanal.
Y en la capital y justamente en el corazón de Comayagüela, en el costado sur del parque El Soldado, se ubica un lugar no solo emblemático, sino que encierra mucha tradición en cuanto al extenso rubro artesanal: el mercado de artesanías El Triángulo.
Escenario productivo
El pabellón artesanal El Triángulo se constituye en el escenario ideal para conocer las diversas novedades en cuanto a productos elaborados con madera, cerámica, junco, bordados, cuero, entre otras materias primas.
Detrás de cada una de estas piezas, que son verdaderas obras de arte, están las manos de expertos artesanos, quienes con responsabilidad ponen a prueba el espíritu creativo, la imaginación y mucha calidad.
El Triángulo no fuera posible sin la participación de la Asociación Nacional de Artesanos de Honduras, (Anah).
Esta organización sin fines de lucro, fundada en 1979, tiene como propósito velar por el bienestar colectivo de sus agremiados proporcionándoles financiamiento, asistencia técnica, comercialización, obtención de materia prima y capacitación productiva.
La Anah, la conforman 500 afiliados a nivel nacional, de estos 50 están establecidos en la ciudad capital.
Los interesados en pertenecer a esta asociación, deberán apegarse a los requisitos de ser hondureños por nacimiento, mayores de 18 años y al momento del ingreso cada artesano deberá cancelar una cuota simbólica de 75 lempiras y 20 de mensualidad.
La Anah, cuenta con una junta directiva, presidida actualmente por Samuel Antonio Espinoza.
Universo artesanal
Basta un recorrido por este pabellón artesanal para descubrir la gama de productos tallados en madera, piezas de cerámica Lenca, barro, cuero, junco, bordados, pintura y todo lo que la imaginación sea capaz de concebir que exista en este universo de artesanías.
Así como los artesanos que se dedican a cada uno de estos rubros son hondureños, la materia prima que se utiliza en la elaboración de cada una de las piezas es netamente nacional.
El Triángulo es visitado en un 60 por ciento por hondureños, el 40 por ciento restante corresponde a extranjeros que llegan a la ciudad capital.
Los meses de mayor demanda para la adquisición de piezas artesanales son de enero, junio, julio y agosto. Y los productos que más se adquieren son los tallados en madera como cuadros y cofres, entre otros.
“El fuerte, o sea lo que más se trabaja es la talla de madera.
Debemos sentirnos orgullosos que en nuestro país se encuentren los mejores talladores de madera a nivel de Latinoamérica, otro producto que tiene mucha aceptación y que es muy admirado es la cerámica Lenca”, explicó Samuel Espinoza, presidente de la Anah.
Pese a tanta riqueza artesanal con que cuenta el país, este rubro no es suficientemente apoyado por las entidades gubernamentales.
A nivel de la capital, la Anah, reciente el poco apoyo que reciben de las autoridades edilicias, al igual que de Secretarías de Estado como Cultura, Artes y Deportes, Turismo y, Relaciones Exteriores entre otros.
“Nuestros artesanos promueven la cultura y las autoridades desconocen esta labor, vamos a insistir y buscar la ayuda de los funcionarios”, manifestó Espinoza.