Honduras
Por segundo año consecutivo, un grupo de estudiantes universitarios realizan la jornada de concientización sobre la importancia de los valores denominada “Soy hondureño cinco estrellas”.
Más de 20 estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), estuvieron en la Plaza Central para enfatizar a las personas acerca de la importancia de los valores morales y éticos, que se deben mantener para que el país salga adelante y cuente con mejores compatriotas.
Los responsables de llevar a cabo esta campaña son alumnos de diversas clases de la carrera de Psicología.
Estos jóvenes están seguros que Honduras puede cambiar a través de la enseñanza acerca de los valores, por lo que hacen entrega de trifolios, y a la vez invitan a los capitalinos a plasmar su firma en el libro “Hondureño cinco estrellas” como un acto simbólico.
El proyecto fue creado por Xenia Ochoa, docente de la UNAH. Surgió el año pasado a raíz de la huelga de los fiscales que luchaban contra la injusticia y la corrupción en el país.
El proyecto, que ya lleva dos años consecutivos, se realiza tres veces al año con el estudiantado de cada período de clase.
“Como madre me parece que este tipo de actividades deben darse más seguido.
Debemos enseñarle a nuestros hijos los valores para que sean mejores ciudadanos, aun más en estos tiempos de crisis”, expresó Ana López, una capitalina.
Los valores morales que enfatizan este grupo de alumnos para lograr ser un hondureño cinco estrellas, es la honestidad, la amabilidad, el don de servicio con los demás, al igual ser solidario, trabajador y responsable. Uno de los más fundamentales en la vida es no practicar la corrupción.
Según Enrique Amaya, coordinador del proyecto, este tiene como propósito enseñar a las personas a ser ciudadanos más justos, “lo que deseamos es que la gente pueda entender que la honestidad es un valor básico para la vida, también el ser honesto e íntegro en sus actos más que todo practicar el bien social, rescatar los valores que hemos perdido, como ser al ir en un autobús concederle el asiento a una persona de la tercera edad o a una mujer en estado de embarazo, también decir no a la corrupción”, aseguró Amaya.
Consideró que este tipo de programas deben expandirse en todo el país, involucrar a las escuelas, colegios e incluso a las demás universidades a nivel nacional, tanto públicas como privadas, para poder forjar mejores ciudadanos.
Durante esta semana los estudiantes de otras secciones de las diferentes clases también de la carrera de Psicología, estarán en los predios del Alma mater continuando con el proyecto.
Los organizadores del proyecto están convencidos que aunque ahora sean pocos los participantes, se puede lograr un cambio de actitud en la población hondureña, sobre todo en los padres de familia y en los mismos jóvenes.