Honduras
Las privadas de libertad de la PenitenciarÃa Nacional Femenina de Adaptación Social, ubicada en Támara, Francisco Morazán, demuestran sus habilidades como microempresarias.
Tras experimentar un proceso de aprendizaje, las reclusas que están próximas a obtener su libertad proyectan la venta de pan y otros productos que fueron elaborados por ellas mismas.
La venta de los productos se hacen en diferentes instituciones, una de ellas es el Ministerio Público, entidad que les dedujo responsabilidades.
"Esta proyección demuestra cómo han aprovechado el tiempo en labores productivas mientras estuvieron recluidas en el recinto penitenciario", destacó la fiscal especial de la Mujer, Irma Amaya.