Honduras
“Querido Santa, cómo estás. Todo el año estoy pensando en ti. Es la primera vez que te escribo porque sabía que tú existías, pero en otros años me había portado mal.
Este año me he portado bien, así que te voy a pedir una sola cosa: un carro a control remoto.
Si no puedes darme eso, dame lo que tú quieras. Te quiero mucho. Obed”. Así de sencilla como esta carta, es la inocencia de los niños capitalinos que aún creen en San Nicolás.
Papá Noel, Santa Claus, Viejito Pascuero, Colacho o San Nicolás, bueno, no importa como se le llame, lo importante es que ha cautivado este año a miles de infantes de la ciudad, que mantienen la certeza que este legendario personaje del Polo Norte, les traerá regalos en la noche de la Navidad.
En su afán de formar parte de la “lista blanca” de Santa, más de un centenar de niños han remitido sus cartas hasta ese lugar frío donde habita, a través del Correo Nacional de Honduras (Honducor).
“Los niños siempre acostumbran todos los años, traer sus cartitas a Santa para pedir regalos que han anhelado.
Este año tenemos unas 15 cartas dirigidas a él”, informó Francisco Munguía, jefe de despacho público de esta entidad.
Contagiados con su imaginación, la gerencia del Correo Nacional, ha tomado la iniciativa de recoger las cartas y obsequiar un presente a cada niño que las envió, con el propósito de mantener viva la creencia.
“La ilusión de los niños no debe de ser estropeada.
Tienen que creer en alguien y no soy partidario que se les niegue ese derecho de creer en San Nicolás”, comentó José Manuel Pineda, un orgulloso padre al que su pequeña Sofía, de apenas cinco años, le entrega las cartas para que se las envíe a este famoso personaje navideño.
Para otros, como Miguel Lanza, Santa Claus no es un mito. Este simpático pequeño del colonia Australia, dice estar seguro que San Nicolás le traerá el carro a control remoto que tanto desea, y aunque no sabe cómo hacer llegar el mensaje hasta el Polo Norte, porque no cuenta con el dinero para enviar su carta, utilizará el canal de este rotativo para hacerlo.
“Por aquí, por EL HERALDO, Santa sabrá que quiero, espero me ayuden”, expresó con un optimismo que contagia a cualquiera.
Desde inicios de diciembre, los niños vienen buscando la forma de hacer llegar sus deseos a Santa, este personaje que se cree, existe desde el año 1624.
¿Qué cuenta la leyenda?
El mito cuenta que Santa Claus viviría en el Polo Norte junto a la Señora Claus y una gran cantidad de duendes navideños, que le ayudan en la fabricación de los juguetes y otros regalos que le piden los niños a través de cartas.
Para poder transportar los regalos, Santa Claus los guardaría en un saco mágico y los repartiría a las 00:00 horas del día 25 de diciembre, en un trineo mágico volador, tirado por “renos navideños”.
Santa Claus entraría a los hogares de los niños a través la chimenea.