Honduras
"En el nombre del cielo os pido posada pues no puede andar mi esposa amada... Aquà no es mesón sigan adelante yo no debo abrir no sea algún tunante... Entren santos peregrinos, peregrinos, Reciban este rincón. Que aunque es pobre la morada, la morada, se las doy de corazón..."
Diciembre también es tiempo de las posadas. Esta actividad fundamentada en la tradición católica, se celebra del 16 al 24 de diciembre, nueve dÃas antes de la fiesta de Noche Buena, antesala de la Navidad. De acuerdo a la historia, las posadas son de tradición mexicana y responden a la mezcla de costumbres y ritos de indÃgenas, españoles y cristianos.
Bendita tradición
Para los católicos, las posadas encierran un significado muy especial, ya que con ellas se evoca el recorrido que hicieran los humildes peregrinos José y MarÃa, camino de Belén para ir a empadronarse.
Las Sagradas Escrituras hacen alusión a este evento descrito en el Evangelio de San Lucas: En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen. José, que pertenecÃa a la casa de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David para inscribirse con MarÃa, su esposa, que estaba embarazada.
Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre. En Tegucigalpa y Comayagüela los grupos religiosos que pertenecen a la iglesia católica se involucran en esta temporada antesala a las fiestas de Navidad. A criterio de Carlo Magno Núñez, canciller de la iglesia católica, el mensaje de las posadas debe enfocarse en recordarnos que somos peregrinos y que una de las obras de misericordia es dar hospedaje al forastero. "Esta actividad nos recuerda que somos peregrinos y que debemos dar posada, no solo en nuestras casas sino en nuestro corazón, primeramente a Dios y luego a nuestro prójimo", explicó el sacerdote.
Una de las colonias capitalinas que vive con fervor, devoción, regocijo y lucha por mantener esta tradición de las posadas es la Sagastume.
Niños, jóvenes y adultos que se congregan en la parroquia Santa Cruz participan en estas celebraciones.
Tiempo para evangelizar
Y es que para esta comunidad, las posadas van más allá de los cantos y villancicos que se entonan y del recorrido que realizan acompañando a dos jovencitos que personifican a los peregrinos José y MarÃa.
Las posadas representan un tiempo para evangelizar e invitar a los pobladores a volver la mirada al Rey de Reyes, Señor de Señores y dador de vida. También es una época para la convivencia familiar y tomarle el verdadero sentido a la Navidad. Los cantos "Campana sobre campana", "Los peces en el rÃo" y "Campanitas navideñas", no faltan en las tradicionales Posadas, como tampoco se puede obviar el mensaje de esperanza que se comparten con los presentes y sobre todo una familia que abre las puertas de su hogar para recibir en nombre de los peregrinos al Dios de los Cielos.