Honduras
Para finales de febrero próximo, los capitalinos podrán distinguir qué negocios de esparcimiento son seguros en la capital, para pasar un buen momento con sus amigos o familiares.
Los intensos operativos que desde principios de noviembre vienen ejecutando las autoridades del Juzgado de Policía Municipal, reportan a la fecha enormes avances en el control de la seguridad que deben ofrecer los bares, discotecas, restaurantes y cualquier otro sitio al que acudan los jóvenes para divertirse.
Un éxito
Fabricio Guillén, juez municipal, detalló a EL HERALDO que hasta ahora un 60 por ciento de más de 220 negocios dedicados a estas actividades han acudido voluntariamente a la oficina de operación y seguridad contra incendios del Cuerpo de Bomberos, a fin de solicitar la respectiva inspección en sus establecimientos.
“Tenemos una gran cantidad de dueños de negocios... creo que más de 110, los que se han presentado en los Bomberos a pedir la inspección, esto es, sin duda, un resultado exitoso de nuestros operativos”, destacó Guillén.
Solo en noviembre pasado, se reportaron al menos 80 negocios intervenidos por los inspectores municipales, de los cuales al 80 por ciento se les dejó un citatorio en los Juzgados Municipales para que atendieran las recomendaciones de los expertos del cuerpo de socorro.
“Con mucha satisfacción le informamos que hay más de un centenar de negocios que ya cuentan con su respectiva licencia, lo que garantiza que son seguros para el público”, agregó.
El funcionario reveló que para finales de febrero todos los negocios deben estar certificados en cuanto a las medidas de seguridad, de lo contrario no se les renovará su permiso de operación.
El anuncio
Guillén adelantó que para esa misma fecha, el propio alcalde capitalino, Ricardo Álvarez, hará público a los capitalinos los lugares que son seguros para que los visiten, como una forma de garantizar la vida de los jóvenes.
En ese sentido, Álvarez destacó que hace cinco meses la Municipalidad tomó a bien emitir la ordenanza de reforzar las medidas de seguridad en las discotecas, bares, restaurantes y otros establecimientos que presten un servicio masivo a los capitalinos, con el objetivo principal de prevenir que ocurran tragedias similares a las que se han presentado en países amigos como Ecuador, México, Argentina y en China.
Desde el 14 de agosto del pasado año entró en vigencia esta ordenanza, que exige la instalación de extintores de fuego, suficientes rutas de evacuación, que las puertas de acceso abran hacia afuera, respetar la capacidad del negocio, contar con un buen sistema eléctrico y el aseo en las copas donde se preparan los alimentos.