Honduras
El fruto de la tierra no se compara con nada. Cuando se trata de manjares naturales que se dan en esta época del año, no podemos dejar a un lado los deliciosos mangos verdes.
A la mayoría de los capitalinos les encanta saborear su incomparable sabor ácido.
Por las calles, en los mercados y en las esquinas predominan los puestos de venta de este exquisita fruta.
El cliente decide cómo quiere llevarlos; si es en bolsa, los ingredientes con los que se suelen acompañar son la sal, especias e incluso con chile para los que les gusta el picante.
El precio varía de acuerdo con la presentación. Sin pelar y por unidad cuestan de dos a tres lempiras. Ya partidos en tajadas y con los condimentos ascienden a diez lempiras.
Y es que, como dato curioso, los mangos “corazón”, que son los que encontramos hoy en día, proceden del extranjero, específicamente de países vecinos como El Salvador y Nicaragua.
Este fruto se da desde el mes de diciembre a junio, por ello se encuentra en esta temporada. En el país, los árboles apenas comienzan a florecer.
Muchos capitalinos consumidores de este fruto que regala la madre naturaleza no toman las precauciones debidas al momento de comprarlos y consumirlos.
En algunas ocasiones las personas que se dedican a su venta, al momento de prepararlos, no cumplen con las medidas de higiene necesarias.
Ante esta situación, cientos de personas están expuestas a sufrir de enfermedades gastrointestinales, por ende, las tienen que tomar precauciones.
Pero sobre todo, para grandes y chicos, su sabor no se compara con nada.