Honduras
Vecinos del barrio Morazán se quejan por las constantes inundaciones que provoca el mal estado de un puente peatonal en la cuarta calle, tercer callejón.
La pequeña quebrada que pasa debajo del puente rebasa su nivel en la temporada de invierno e inunda a las viviendas más cercanas.
Este problema no es reciente, ya que viene desde el paso del devastador huracán Mitch, pues sus turbulentas aguas arrastraron los túneles que eficientemente desviaban las aguas.
Pero luego del paso fenómeno natural el túnel quedó inservible y los vecinos, en conjunto con el Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), reconstruyeron el puente para solucionar el problema.
A diez años del evento la infraestructura ha comenzado a ceder.
Un peligro
Este problema se ha convertido en un peligro inminente para todos los pobladores de la zona, ya que el puente ni siquiera cuenta con barandales y su altura es de más de un metro.
“Cualquiera puede resbalar al cruzarlo y caer al vacío”, señaló con preocupación Javier Peñalta, un vecino del lugar.
Y es que las consecuencias podrían ser mortales, en especial para las personas que llegan tarde de sus trabajos y para los niños, que sin ningún miedo pasan corriendo a través del puente.
Por otra parte, esta puede ser una fuente de insalubridad para estas personas, ya que cada vez que hay inundaciones el agua se filtra a las casas cercanas a esta quebrada.
El temor de sus habitantes es que esté contaminada y que pueda causar algún tipo de enfermedad, ya sea de la vías respiratorias o en la piel.
Además, las personas de esta zona están realmente preocupadas, ya que piensan que esta agua estancada puede servir como criadero de zancudos y provocar muchas enfermedades, entre ellas el dengue y las diarreas.
Los afectados solicitan encarecidamente a las autoridades competentes dar una respuesta satisfactoria a su problema, pues el peligro es inminente y necesita ser solucionado de inmediato.