Honduras
Sandra Isabel Blandín se resiste a seguir utilizando el transporte chatarra que circula por la capital.
Tampoco quiere seguir sacrificando sus oídos al escuchar los ruidos estridentes que llevan estas unidades, viajar como sardina enlatada o que después de las 7:00 de la noche no encontrar como trasladarse a su colonia.
El rosario de denuncias de esta capitalina no termina aquí. Las famosas rutas largas, diseñadas para ahorrarle dinero al pasajero, le hacen perder tiempo, al grado de obligarla a tomar otro transporte para llegar más rápido a su destino.
Diariamente Blandín se traslada de la colonia Cerro Grande a la residencial Honduras, donde se encuentra la maquila en la labora.
Para llegar a las 7:30 de la mañana a su centro de trabajo tiene que salir a las 5:30 de su casa, exponiéndose no solo a hacer un largo recorrido de dos horas -que es lo que tarda un motorista- equivalente a ir de Tegucigalpa al municipio de Morocelí, sino a la ola delincuencial que impera en la capital.
El padecimiento de Sandra Isabel lo viven cientos de capitalinos que para obviar un recorrido extenso mejor toman dos buses -aunque represente gasto- para llegar a su destino.
El cambio de rutas del transporte urbano en la capital surgió a raíz de la catástrofe del huracán Mitch, por decisión de las autoridades gubernamentales y municipales en conjunto con transportistas.
En aquel momento si una persona viajaba de Comayagüela a Tegucigalpa, por ejemplo del Sector de Río Grande a la Miraflores, tenía que llegar hasta el sector de los mercados, o los puentes que dividen las ciudades gemelas, para abordar otra unidad.
Reingeniería del transporte
Estas rutas han vuelto a ser retomadas y comprenden Loarque-Lomas, El Pedregal- 21 de Febrero, Cerro Grande- Villanueva y Carrizal- La Sosa, entre otras.
A criterio de Pastor Canales, titular de la Dirección Nacional de Transporte (DNT), se necesita de una reingeniería del transporte en cuanto a la modernización de rutas.
Pensando en ello, se elaboró un plan que fue presentado a la Alcaldía Municipal, pero este no fue factible porque el gremio del transporte dijo que no es fácil manejar.
“A mi criterio, pienso que estas rutas estaban mejor cuando el Mitch, que eran cortas. Lo que pasa que aquí en el Distrito Central las calles son muy estrechas y las unidades demasiado grandes.
Por eso es que se insiste en proponer que las unidades sean de 30 pasajeros y que se diseñen calles específicamente para los buses”, explicó Canales.
El 70 por ciento de los capitalinos utiliza el transporte urbano y, como Johana Cabrera, Juana López y Alexis Lagos, manifiestan sus quejas del pésimo servicio para obtener soluciones inmediatas.
Estas van desde el retiro inmediato de los ataúdes rodantes hasta la estructuración de nuevas rutas que beneficien a los usuarios.