Honduras
Jimmy Pavón, David Ricardo Gómez, José Alexis Gómez y cientos de niños más tendrán útiles escolares nuevos para continuar su educación primaria.
Esto será posible gracias a la solidaridad de parte de capitalinos de buen corazón e instituciones que ya se han sumado a la exitosa campaña de la Maratón del Saber, que promueve la sección Metro de EL HERALDO.
Solidaridad
La respuesta de parte de los lectores, no se ha hecho esperar.
Ayer la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ofreció su mano amiga a esta campaña, con la donación de cientos de kits escolares.
Hoy una generosa capitalina, que prefirió que su nombre no fuese revelado y sin esperar nada a cambio, se sumó a esta noble obra en pro de la educación.
Docenas de tableros, rompecabezas, libros de cuento y textos de inglés dirigidos a niños en edad escolar son parte del aporte que ella misma quiso traer a las oficinas de este medio de comunicación.
Con este gesto solidario, ella al igual que los demás que se han sumado a la maratón reflejan el compromiso real que tienen con la educación hondureña, especialmente con los pequeños que más lo necesitan.
Y es que ya son cinco años consecutivos que este rotativo lleva a cabo la noble labor de recolectar y entregar cuadernos nuevos a cientos de niños de escasos recursos económicos que habitan en los lugares más apartados del país.
Asimismo, a través de la campaña se dibujan sonrisas en los rostros de los infantes y se contribuye en gran manera a que la educación de los pequeños no sea interrumpida por falta de útiles.
En el transcurso de estos años, la Maratón del Saber ha llegado a las aldeas y caseríos más inhóspitos de Honduras. Allá donde los niño han sido olvidados por los gobiernos de turno.
Todo esto ha sido posible por las personas e instituciones que se identifican con este tipo de campañas, y saben que el país puede salir adelante si se invierte en la educación.
Este año se pretende llevar alegría a más de seis mil niños y niñas compatriotas de escasos recursos.
La esperanza de Jimmy y sus compañeros del quinto grado de la escuela José Ángel Ulloa, ha renacido.
Es necesario que usted alimente la esperanza de otros pequeños. Usted puede extender su mano amiga.