Honduras
Si cree que para tener una motocicleta customatizada tiene que ser propietario de una Harley Davidson o contar con una cuenta bancaria para costearse las piezas que harán única su máquina, la respuesta es simplemente, no.
Para los amantes de la adrenalina pura que solo una motocicleta modificada puede ofrecer, está dedicada esta nota.
La pasión por los grandes motores, las formas y estilos originales combinada con su ingeniosidad de su propietario, han convertido un viejo taller electrónico, ubicado en el anillo periférico a la altura de la colonia Venezuela, en un punto de referencia a la hora de hacer cambios extremos en las motocicletas.
Noel López es un capitalino que ha dedicado más de 20 años de su vida a este oficio.
Sin pensar que su pasión por las motocicletas le daría el sustento diario, se metió de lleno a estudiar el mundo de estas máquinas y a idear cómo mejorar sus apariencias.
“Mis manos han convertido los más pequeños motores en toda una estructura que le gusta a todos”, comentó.
Pese a su humilde ubicación y apariencia, el pequeño taller cumple con los gustos más exigentes.
Los estilos van de la mano de cada cliente. Para el caso, a Fermín Barahona le apasiona que su motocicleta tenga cada vez mayor velocidad y fuerza.
“Ellos son muy ingeniosos y le dan el toque único en los principales elementos de una buena máquina”, garantizó este satisfecho cliente. Y es que los espacios en los motores tienen mucho que ver con las modificaciones a realizar.
Los frenos, el motor, chasis y una buena suspensión en la estructura, es lo ideal para alcanzar un modelo de competencia.
Los precios de las modificaciones están al alcance de todos”, asegura Gerardo Sánchez, especialista en motocicletas modificadas.
Para muchos, estas pequeñas máquinas se han vuelto la sensación del momento.
Cabe destacar que las Harley Davidson que se distinguen por su herencia, estilo clásico, y evocación de aventuras, son las más buscadas.
Su encanto atrae a cientos de entusiastas motociclistas, al punto de haberse convertido en los más fieles seguidores de su estilo.