Honduras
Una mano amiga llega al rescate de Bruno el tapir. La preocupación por mantener la flora y la fauna en la ciudad atrajo el interés de decenas de lectores de diario El HERALDO y la ayuda no se hizo esperar.
El corazón generoso de Esteban López, gerente de Ferretería López, hará posible la culminación de la jaula del joven tapir, ya que de manera voluntaria se ofreció a donar los 10 metros de arena que hacen falta para ver edificada la obra.
“Conservar la especie es algo muy importante para las personas que visitamos el zoológico Rossy Walter. Como capitalinos debemos ayudar a que esta especie que está en peligro de extinción no desaparezca”, comentó muy optimista este ejemplo de capitalino.
Con su ayuda, Bruno tiene de nuevo la posibilidad de contar con una vivienda más amplia para él y su futura pareja.
Y es que el espacio para que Bruno pueda tener su media naranja es importante porque el gran tamaño de esta especie hace necesario que esté en lugares amplios.
La historia de este pequeño tapir ha despertado cariño en los corazones de los capitalinos y es por ello que EL HERALDO ha tomado este compromiso de mejorar las condiciones de vida de este ejemplar.
Todo un donjuán
Las visitas para Bruno son cada vez más constantes.
Niños, adolescentes y adultos no se van del zoológico sin antes hacerle una visita.
El parque ha incrementado el nivel de entradas, especialmente los fines de semana, cuando grandes y chicos no desaprovechan la oportunidad de tocarlo y hasta de tomarse una fotografía con el cariñoso tapir.
Francis Reyes, una maestra y madre de tres niños, es una de las capitalinas que fomenta en sus pequeños la importancia de cuidar la vida animal.
“Como maestra y madre de familia estoy obligada a enseñarles a mis hijos y alumnos la importancia de la protección de los recursos naturales y los animales. Ya son varias veces las que he traído a mis alumnos a conocer más del hábitat de los animales”, dijo Reyes.
No hay excusas
Con la donación del material, los trabajos se retomarán cuanto antes, esto permitirá levantar el muro perimetral de más de 600 metros de diámetro y también la construcción de dos pilas, para cuando llegue su hembra tapir.
Esta historia de amor está siendo posible gracias al aporte desinteresado que decenas de capitalinos han hecho llegar desde que comenzó la campaña, comprometidas con la preservación del ambiente.