Honduras
En la pintoresca aldea de Suyapa, donde la patrona de Honduras tiene su santa morada, se respira fiesta.
En ese lugar se conjugan la fe, el fervor, la devoción y el santo regocijo que se despierta en el pueblo hondureño al saber que cuenta con una madre celestial que es todo amor y bondad.
No es para menos, hace 262 años que la Virgen María, madre de Jesucristo y de la humanidad, se hizo catracha en la aldea de El Piligüín bajo la advocación de Suyapa y así lo hace constar el hallazgo de su imagen.
Y es que todo se convierte en algarabía, desde el peregrino de tierra adentro que deja su hogar para venir a saludar a la Virgen Morena, el niño que acompaña a sus padres, el anciano enfermo que busca consuelo o el joven que llega para llenarse de esperanza.
Todos quieren venerar a la Virgencita de Suyapa y llegar hasta su altar a presentarle ofrendas de flores, velas, romerías, rezos del Santo Rosario y todas las devociones salidas de los humildes corazones.
Este es el caso de Luz María Escoto, quien llegó desde el municipio de Guaymaca a visitar a la milagrosa patrona.
Para esta devota, contemplar el rostro de la Virgen es más que suficiente, pues en ella encuentra consuelo y aliento.
“Me gusta participar de la fiesta de Suyapa.
Yo siempre vengo a visitar a la Virgen, y a rezarle el rosario, porque ella me ha hecho muchos milagros.
Hubo un tiempo que padecí de artritis y con fe le pedí que me curara y me curó. También le suplico que me guarde a mis hijos”, manifestó la peregrina.
Ayer la morenita recibió en su santuario a multitud de devotos procedentes de varias partes del país, quienes le ofrecieron muestras de fiel entrega y humilde agradecimiento.
La participación de cuadros artísticos, como el grupo de danzas folclóricas de los jubilados del Instituto de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados Públicos (Injupemp), y la marimba de la Policía Nacional hicieron amena la antesala de este fiesta nacional de Honduras.
“La fe del pueblo hondureño crece”
Justicia para todos los hondureños y la invitación a los feligreses a vivir el 262 aniversario del hallazgo de la Virgen de Suyapa con regocijo espiritual extiende el padre Hermer Sorto, párroco de Suyapa.
El sacerdote asegura que la fe de los hondureños ha crecido y que esta fecha es propicia para incentivarla.
¿Qué significa la Virgen de Suyapa en la fe de los hondureños?
La fe de Santa María de Suyapa significa la identidad del pueblo cristiano porque ella es la primera creyente.
El tema de la novena para este año es “María a la escucha de la palabra”, donde la Virgen nos llama a reunirnos en torno a su hijo Jesús.
¿Cuál es la petición que las autoridades religiosas le hacen a la Virgen de Suyapa en este 2009?
La petición que todo hondureño sueña es que se implemente la verdadera justicia. Le pedimos a la Virgen de Suyapa que nos enseñe a ser buenos administradores de los bienes que Dios nos da y nos confía.
Y que nos enseñe a atender a los más débiles.
¿Cuántos peregrinos se estima que lleguen al Santuario este año?
En cada feria son dos millones de peregrinos los que vienen a este lugar.
La gente que viene acá no es gente turista; es gente que sabe que viene a encontrarse con la madre y a ofrecer sus promesas y recibir milagros.
¿Ha cambiado la fe del pueblo en los últimos años?
En lugar de decir que ha disminuido ha crecido y esto lo palpamos en que nos encontramos con una fe manifiesta en el pueblo.
¿Cuál es el mensaje de la Virgen de Suyapa al pueblo hondureño?
Que no descuiden la escucha de la palabra, porque ante tanta situación de desesperanza, lo mejor es liberar tiempo para estar con el Señor Jesús.