Honduras
Hace unos 15 años atrás, el hospital Escuela no era ni la sombra de lo que es hoy. ¿Qué capitalino no recuerda la mala experiencia que era asistir a una cita o a una emergencia al principal centro asistencial del país? Las probabilidades de encontrar cura a sus males se resumían en que con suerte se salía con vida.
Sin embargo, con los cambios estructurales y la variedad de proyectos encaminados a recuperar este centro hospitaliario, las posibilidades de recobrar la salud son mucho más altas.
Pero la recuperación del cuarentón centro hospitalario no es precisamente gracias al apoyo del Estado, sino al esfuerzo de un grupo de capitalinos, empresarios y fundaciones, que forman parte de la Fundación de Apoyo al Hospital Escuela. Ellos son en realidad los que están detrás de esta obra.
Y es que esta comprometida institución nació hace unos 15 años aproximadamente. Originalmente sus objetivos eran muy ambiciosos. El sueño era cubrir toda la red hospitalaria del país, pero ante la falta de efectivo tuvieron que centrarse en el principal centro asistencial.
Desde esa fecha existen personas, casi ángeles de la guarda, que sin recibir un solo centavo -por el contrario, aportan de sus bolsillos- se dedican a la recuperación del hospital.
Los proyectos
La Fundación de Apoyo al Hospital Escuela ha realizado una cantidad de proyectos, grandes y pequeños, pero todos han sido esenciales para la vida del hospital y por ende para la atención de los pacientes.
Desde la adquisición de una pinza, hasta las más actuales obras de reconstrucción del sistema hidrosanitario y eléctrico y la recuperación y equipamiento de la sala de Rayos X, forman parte de la nueva cara modernizada del Escuela y Materno Infantil.
En esta lucha cuentan con el apoyo de la primera dama, Xiomara de Zelaya, quien recientemente hizo un desembolso de 1.2 millones de lempiras para la recuperación de la red eléctrica de la institución.
Detrás del equipamiento de quirófanos, unidad de Quemados, sala de Diálisis y la modernización de la sala de Cuidados Intermedios e Intensivos está también la Fundación Escuela.
“Hemos hecho ad honórem transformaciones completas en este hospital, todo gracias al apoyo de todos los que formamos parte de la Fundación Escuela”, destacó Olban Valladares, actual presidente de esta entidad sin fines de lucro.
La sala de Recién Nacidos, ubicada en el quinto piso del Materno Infantil, fue remodelada con fondos del gobierno de Corea, con una donación de 5.7 millones de lempiras.
Otra sala por ejemplo es la de Puerperio, que ha sido completamente acondicionada para un mejor descanso de la madre después de dar a luz.
Solo el costo de esta obra supera los seis millones de lempiras, y es gracias al apoyo de la Fundación Nacer y el gobierno de Japón.
Actualmente se recupera la sala de Rayos X. La semana pasada se abrió ya la primera unidad de Rayos X y a ella le van a seguir unas siete unidades más.
Cada vez más, los hondureños se van olvidando que el gobierno vendrá a resolver los problemas del hospital y van demostrando que mientras haya entusiasmo, buena voluntad y sentido humanitario se logrará la meta de modernizar este centro hospitalario.