Honduras
La modernidad ha llegado al laboratorio del hospital San Felipe.
El gobierno de Japón ha decidido apoyar este centro hospitalario que ha carecido por años de equipo nuevo.
El donativo que recientemente aportó el pueblo Japonés ya está funcionando.
La entrega consistió en una máquina de bioseguridad, dos autoclaves, un destilador y un horno. El equipo tiene un costo de aproximadamente 10 millones de lempiras.
Según María Elena Mata, jefe del laboratorio del hospital, el equipo les brinda mejores condiciones de trabajo.
“Estamos agradecidos con el gobierno de Japón, con este equipo los que trabajamos aquí tenemos una mayor seguridad personal y en los resultados”, aseveró.
Funcionamiento
La máquina de bioseguridad sirve para matar todo tipo de microorganismos como hongos, bacterias y virus, lo cual permite que los técnicos y microbiólogos no se contaminen y a la vez impide que se dispersen en el ambiente.
Mata también manifestó que con las dos nuevas autoclaves con que cuenta el laboratorio los instrumentos se pueden esterilizar con más eficacia, sin ningún riesgo de que las muestras recientes sufran alguna alteración.
“En una de estas esterilizadoras, a una cierta temperatura, se destruye todo tipo de bacterias del material contaminado, que ya es donde están los cultivos crecidos después de haber sido leídos y reportados al paciente”, explicó.
Con este proceso se evita desperdiciar instrumentos como tubos de ensayo de vidrio, ya que hay algunos que se pueden reutilizar.
Asimismo, el destilador ha venido a reducir los gastos del laboratorio, ya que anteriormente estaban obligados a comprar el agua destilada.
Con este aparato se destila diez galones del vital líquido a diario.
María Mata aseguró que el laboratorio ahora tiene la capacidad de suministrar agua a departamentos como el banco de sangre y los demás del hospital que la requieran.
Igualmente, el horno donado contribuye al proceso de purificación de los materiales y al secado de los mismos.
Supervisión estricta
Y es que según Jesús Molina, director de este centro hospitalario, el gobierno japonés lleva un control del equipo donado.
Dentro del hospital se encuentra la Compañía de Bioseguridad, integrada por cuatro personas que están encargada de dar mantenimiento a todas las máquinas.
Jorge Meza, jefe de este departamento, declaró que mensualmente envían vía internet un reporte de las condiciones de cada equipo a la compañia japonesa Fuyita.
“Por medio de un listado de usuarios nosotros regulamos el estado de cada una, así detectamos cualquier mal uso o anomalía”, aseveró Meza.
Con este tipo de control y el buen cuidado que se les dé, las autoridades del San Felipe aseguran que el gobierno japonés ha prometido brindarles más ayuda, de la que mucho necesita este centro hospitalario, el más antiguo de la capital.