Honduras
La explicación de las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) sobre un derrame de aguas negras en el bulevar Los Próceres no es del todo claro.
La denuncia de que el derrame de pestilentes aguas que corren desde el portón de acceso a Operación Sonrisa y llegan hasta el hospital San Felipe despertaron la atención de las autoridades, quienes en un comunicado explicaron que el problema es ocasionado por una obstrucción en una tubería.
“El derrame es producto de la construcción de un nuevo pozo y debido a que el ramal existente es muy largo, no se pueden atender las obstrucciones ya que las varillas con que cuenta el departamento no logran cubrir la longitud de las mismas, pero se le ha estado dando mantenimiento”, dice la nota enviada por Yessenia Betanco, oficial de Relaciones Públicas.
El problema es que la contaminación que amenaza la salud de los capitalinos continúa y no se sabe hasta cuando.