Honduras
En 209 días, el monumento religioso más importante de Tegucigalpa, la Catedral San Miguel Arcángel, lucirá en todo su esplendor.
Las labores de restauración que se realizan en este templo, valioso no solo por su historia de 244 años, sino por la riqueza arquitectónica que lo convierte en una verdadera joya, avanzan considerablemente.
Esto permitirá que el próximo 29 de septiembre, cuando el calendario marque la festividad dedicada al santo patrón San Miguel Arcángel y el 431 aniversario de Tegucigalpa, sea finalizado el proyecto.
La Catedral está enclavada en el corazón de la plaza Central; con el paso de los años ha sufrido un considerable deterioro, por lo que las autoridades eclesiásticas encabezadas por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez consideraron emprender un proyecto de restauración total.
En 2004 inició la obra que entre otros objetivos busca devolverle el original color salmón al imponente templo.
Última etapa
El proyecto, en el que hasta el momento se han invertido más de ocho millones de lempiras, se encuentra en su última fase de restauración.
Los trabajos de pintura de la parte exterior finalizaron hace tres semanas; dando paso a la remoción de las capillas interiores.
Actualmente se trabaja en la remodelación de la Capilla del Cristo de la Misericordia, la que contará con un retablo cuyo diseño recordará la época colonial.
“Hemos encomendado la construcción del retablo al maestro Elisauro Núñez, llevará un diseño similar a la época de la colonia; estará elaborado con madera de cedro y cubierto con laminilla de oro”, declaró Ronny Caballero, asistente administrativo de la iglesia.
En el área de la nave central se trabaja en los repellos y las instalaciones eléctricas en toda la iglesia, cuyo costo asciende a alrededor del millón de lempiras.
Asimismo, se contempla la remoción de las pechinas de las imágenes de los cuatro evangelistas que se encuentran debajo de la cúpula, obras del artista Miguel Gomes.
Pasada la celebración de la Semana Santa iniciarán los trabajos en el Presbiterio.
En el Altar Mayor no se harán retoques, ya que en años anteriores fue restaurado con la colaboración de la dama alemana Ivonna St. Siegens, famosa por haber restaurado la imagen de la Virgen de Suyapa.
En las próximas semanas iniciará la colocación del porcelanato. Estas son piezas de porcelana especial, importadas desde Italia, que semejan a las locetas de barro, diseñadas además, para aguantar alto tráfico de personas; cada una de estas piezas tiene un valor de 135 lempiras.
La colocación de este enladrillado tiene un costo de un millón de lempiras. También dentro de la iglesia serán instaladas 10 lámparas de exclusivo diseño colonial traídas de Estados Unidos.
En síntesis, el proyecto de restauración en la Catedral avanza, gracias a la ayuda generosa de empresas públicas y privadas y los feligreses, pero aún falta mucho por hacer. Para donativos se ha habilitado la cuenta 01-599-000182-0 en Banpaís.
Imponente obra arquitectónica
Considerada, junto a la Catedral Inmaculada Concepción de Comayagua, como la obra arquitectónica colonial más importante del país, la iglesia Catedral San Miguel Arcángel fue construida después que el obispo de Comayagua autorizara al párroco de Tegucigalpa, José Simeón Celaya, en 1756 a un costo aproximado de 7,500 pesos plata.
Luego de varias etapas, la obra fue bendecida en 1782. Desde esa fecha, la imponente estructura de estilo señorial, una verdadera joya del arte hispánico, declarada monumento nacional en los años 80, fue sacudida por un terremoto en 1823 que causó graves daños a la parroquia.
Este impasse provocó su cierre desde 1829 y durante cerca de 20 años, hasta que el presbítero José Trinidad Reyes obtiene fondos para su restauración.
Convertida en catedral de Tegucigalpa en el siglo XIX, fue redecorada y restaurada entre 1878 y 1882. Posteriormente fue reparada en 1938.
Después de 60 años sin mantenimiento, con sus paredes agrietadas, bóveda y cúpula manchadas en 2001, la Cooperación Española colabora con los planos arquitectónicos y realiza ciertas mejoras estructurales.
Y más tarde, en 2004, con la finalidad de devolverle su valor histórico, cultural y religioso, autoridades de la Arquidiócesis iniciaron en 2004 un proyecto de restauración.
Desde 2006 hasta la fecha, y con el apoyo de fieles católicos y empresarios, la restauración del templo avanza y estará terminado en septiembre de este año.