Honduras
Los 46 años que funcionó en la avenida Cristóbal Colón la inmortalizaron en la historia del centro de Tegucigalpa.
La legendaria Floristería Rina ha sobrevivido las tempestades de la libre oferta y la demanda y hasta incendios, con tal de no desvanecerse en el tiempo.
Pero, hace 11 meses, sus propietarios se vieron obligados a cambiarse de lugar, porque el local que los albergó por décadas fue vendido para abrirle paso a una transnacional.
En su nueva dirección, avenida Colón, media cuadra al este de clínicas Viera, ha comenzado a reconstruir sus cimientos.
Por lo menos la Rina no corrió con la suerte de al menos 10 negocios emblemáticos que por años han forjado la historia del centro de Tegucigalpa y a quienes los efectos de la crisis económica mundial han comenzado a pasar factura.
En esa lista se encuentra el restaurante Mediterráneo, que fue cerrado el fin de semana porque no pudo más con la presión económica del nuevo salario mínimo.
El fenómeno
A estas alturas, muchos dueños de negocios creen que la zona no está siendo una alternativa comercial ni de desarrollo.
La poca afluencia de clientes en sus establecimientos y las pocas ventas que registran a diario los ha convencido de ello.
El sábado anterior, el restaurante Mediterráneo, que por más de tres décadas deleitó a los paladares más exigentes, pasó a la historia. El reciente incremento al salario mínimo de 3,400 a 5,500 lempiras fue su tiro de gracia.
“Desafortunadamente no pudimos con la carga económica y se tuvo que cerrar”, confirmó María Elena Dicoulis, propietaria del insigne lugar.
Otro negocio que a partir de mayo se trasladará a un nuevo local es el Duncan Mayan.
Aunque es una referencia para los capitalinos, la crisis económica les ha obligado a tomar esta radical determinación.
Según datos de la gerencia del Centro Histórico de la Alcaldía Municipal, en el último año han cerrado operaciones al menos 10 negocios fuertes en la zona.
Actualmente, en la mayoría de avenidas se pueden encontrar negocios con sus cortinas abajo y con el inevitable rótulo de “se alquila”. Solo en la avenida Cristóbal Colón, EL HERALDO contó al menos 15 locales en estas condiciones.
Entre otros que se han cambiado de local se encuentran comercial El Millón, variedades Nolvia y Petit Café.
A buscar soluciones
La preocupación por este fenómeno ha puesto a trabajar a Comisión Ciudadana del Centro Histórico y a las autoridades municipales.
La lista de negocios que han desafiado el tiempo y que aún se mantienen vivos podría quedarse hasta aquí.
Al menos esa es la intención de la comisión fundada a mediados de 2008, la cual es presidida por Mujeres en las Artes e integrada por la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), la Asociación de empresarios del centro histórico, el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), y por la Alcaldía en el papel de observador.
El cierre del Mediterráneo los ha motivado a buscar medidas preventivas a fin de evitar que otro negocio insigne cierre sus puertas al público.
“Estamos analizando qué medidas se pueden tomar o a quiénes se puede apelar para que el centro de la capital no se muera”, detalló Arturo Suárez, gerente del Centro Histórico.
Una de las actividades que se tiene programadas hacer es la difusión a nivel macro de las actividades culturales y artísticas que se realizan en la plaza central con el objetivo de atraer la mirada de los capitalinos al Centro Histórico como un espacio de esparcimiento familiar.
La comisión ha elaborado un listado de puntos álgidos que son las piedras de tropiezo del crecimiento de la zona y que presentarán a la Alcaldía Municipal para que les dé solución.
La inseguridad que se ha apoderado de la zona, la falta de estacionamientos y cero incentivos fiscales para los comerciantes son los tres temas básicos a resolver.
Para solucionar el problema del estacionamiento, la gerencia del Centro Histórico propone edificar una zona de parqueo de tres niveles en la vieja infraestructura de la Penitenciaría Central.
La situación
La vida comercial del Centro Histórico se desarrolla en 1,800 negocios legalmente establecidos.
De estos, un 40 por ciento se dedica al comercio minorista, el 25 por ciento a la prestación de servicios profesionales, el 20 por ciento a las comidas y el porcentaje restante a servicios semi artesanales.
Tanto la Alcaldía como la comisión ciudadana tienen toda la intención de evitar que otro negocio insigne como el restaurante Mediterráneo pase a la historia.
Nicolati‘s, un ejemplo de modernización
Paradójicamente existe un contraste en el centro de la capital. Mientras unos negocios cierran, hay empresarios que aseguran que sus ventas han aumentado entre un 18 y 22 por ciento.
Evidentemente lo que ha habido es una segmentación y a los que le está yendo mejor son aquellos negocios que pertenecen al comercio minorista.
Los que pasan por una difícil situación son los establecimientos de comida y servicios.
No obstante, Nicolati’s coffie & crepes es un ejemplo de la modernización que deben tener los negocios en el centro de la capital.
Con apenas nueve meses de funcionar es uno de los negocios más prósperos de la zona.
El buen servicio, la comodidad y los buenos precios son el secreto de su éxito, aseguran sus administradores.
La franquicia que tiene presencia en Guatemala y Miami, Estados Unidos, reporta excelentes niveles de ventas a diario.