Honduras
Sumidos en la desesperación están los pobladores del barrio Bendeck.
Y es que desde hace más de tres años que una cuneta ubicada en la calle principal de su colonia es una peligrosa fuente de contaminación para su salud, y que amenaza también su integridad física debido a que no cuentan con la rejilla de seguridad.
La cuneta está inundada de aguas residuales y suciedad y despide olores nauseabundos.
La preocupación de los moradores es que en las cercanías están ubicadas unas ventas de comida que podrían verse afectadas por este foco de contaminación.
Por otra parte, la falta de rejillas ha provocado varios accidentes a los conductores que transitan por la zona.
Además, se conocen algunos casos de personas que han caído dentro la cuneta y han sufrido lesiones en su cuerpo y en casos más graves hasta fracturas.
“Nos urge que se nos repare esta cuneta, los malos olores no se aguantan, ya nos hemos enfermado del estómago por tanta suciedad, los carros se arruinan, personas se han caído ahí, quieren que alguien se muera para hacernos caso”, dijo Carlos Villanueva, un vecino del sector.
La enorme zanja se ha convertido en una trampa mortal para los vecinos que transitan por esa calle.