Honduras
Los padres de familia de la escuela Óscar A. Flores de la colonia Izaguirre, temen por la seguridad de sus hijos.
El techo de una de las aulas tiene un enorme agujero y amenaza con venirse abajo en cualquier momento y las demás presentan problemas en su infraestructura.
“Hemos presentado actas y cartas a la Secretaría de Educación y otros organismos solicitando ayuda, pero solo encontramos negativas”, dijo Janeth Moreno, directora de la escuela.
Unas 100 personas de la comunidad, entre maestros, padres de familia y alumnos, se reunieron en el centro educativo para planificar las medidas a tomar si las autoridades no resuelven este problema.
En el aula, cuyo techo está dañado, reciben clases 38 niños en la jornada de la mañana y 43 en la vespertina.
Según la directora, los techos no reciben reparaciones desde 1982. “Es un riesgo que los alumnos estén aquí. El maestro de esta aula, Wilfredo Valdés, se fracturó una pierna al caer mientras intentaba reparar el techo”, explicó Moreno.
Esta es, según los padres de familia, la gota que derramó el vaso, por lo que están dispuestos a hacer lo que sea necesario para reparar el aula.
La petición es que la Secretaría de Educación por medio del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) pueda ayudarles con los materiales y ellos mismos se encargarían de la mano de obra para reparar los techos y algunas paredes dañadas del centro educativo.