Honduras
Apoyar la educación de los más necesitados para que el país salga adelante es una visión que la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH) tiene muy presente.
Es así que por primera vez, este centro de educación superior ha decidido solidarizarse con la campaña de Soli-Diario.
Cajas repletas de cuadernos, lápices, libros de texto, sacapuntas, borradores y mochilas, entre otros, son parte del donativo generoso por parte de los alumnos, catedráticos y autoridades de la UTH.
Sumándose a la labor
La iniciativa de decir presente en la Maratón del Saber, que lleva a cabo diario EL HERALDO por quinto año consecutivo, nació del corazón de Yenny Castillo, catedrática de la carrera de Relaciones Públicas y de sus alumnos.
Para hacer posible la recolecta de amor, desde hace dos semanas los estudiantes de último año de esta carrera, fueron aula por aula en cada jornada motivando e invitando al estudiantado y cuerpo docente de la universidad para que también aportaran su granito de arena.
En un acto especial en el Auditorio del centro educativo, más de 200 alumnos y varios maestros realizaron la entrega al equipo de este rotativo.
Isaías Barahona, rector de la UTH, manifestó que al darse cuenta del objetivo de la Maratón del Saber, que es el de contribuir con la educación de cientos de pequeños para que no abandonen sus estudios por la falta de útiles escolares, de inmediato reflexionaron y sin pensarlo dos veces tomaron la decisión de sumarse.
“Logramos involucrar a toda la universidad y reunir un aporte pequeño, pero significativo”, declaró Barahona.
Y es que los alumnos que coordinaron la recolecta utilizaron todo su ingenio para motivar a los docentes a ser parte de la labor.
Los estudiantes hicieron la entrega de diplomas a aquellos maestros que donaron junto con sus estudiantes, un cuaderno, un lápiz o cualquier tipo de material escolar nuevos.
De esta forma, la población académica y autoridades educativas se motivaron aún más.
Durante la entrega, las autoridades de esa casa de estudios hicieron entrega a EL HERALDO de un diploma de reconocimiento por pintar sonrisas por cinco años en los rostros de pequeños al recibir una mochila o un kit de cuadernos nuevos.
El fruto de la recolecta ya se está viendo, ya se realizó la primera entrega.
La ardua labor es posible gracias a la generosidad de empresas, instituciones y personas particulares de buen corazón.