Honduras
La integridad física de los pobladores de barrio El Manchén se ve amenazada a diario por una cuneta que no cuenta con su respectiva rejilla.
El enorme agujero ya ha tomado por sorpresa a varios conductores, que han estado a punto de sufrir un accidente ante la falta de tapadera.
Además, los peatones tienen que saltar para cruzarla ya que si no se fijan bien corren el riesgo de caer en el mismo.
Los vecinos de la zona aseguran que en reiteradas ocasiones han hecho las respectivas denuncias al Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) para que las repare, pero hasta el momento no han recibido ninguna respuesta positiva.
Amenaza latente
La mayor preocupación de los colonos es que en la zona hay bastantes niños que a todas horas del día salen a jugar fútbol a la calle y ya han ocurrido varios accidentes de menores que han caído en la cuneta.
“Ya estamos cansados de esta situación, necesitamos que se repare lo más pronto posible, ni los carros ni las personas podemos pasar por ahí, exigimos a las autoridades que sean responsables, nosotros pagamos puntualmente nuestros impuestos y tenemos derechos”, dijo Edith González, vecina de El Manchén.
El mayor temor de estas personas es que alguno de sus hijos sufra algún accidente a causa del tragante debido a que los menores se ven obligados a pasar por aquí todos los días, ya que las unidades de transporte que los trasladan desde sus centros educativos se niegan a cruzar.
Por si fuera poco, la cuneta se encuentra llena de piedras y de basura, lo que significa un foco de contaminación ideal para el criadero de zancudos que podrían iniciar un brote de casos de dengue en la zona.
“Ya los cipotes ni pueden salir a la calle a jugar pelota por esta cuneta y con el montón de zancudos que ahora hay aquí, cómo los vamos a querer dejar salir”, continuó González.
La petición de los moradores de esta comunidad es que se les solucione lo más pronto posible este problema, pues en el pasado ellos mismos de su dinero la habían mandado a reparar, pero según los afectados ahí se necesita un trabajo diferente, ya que este tipo de cunetas fueron construidas hace años.
En la zona tampoco hay alumbrado público, lo que dificulta visualizar la cuneta por las noches, lo que ha traído consecuencias a algunos peatones que en medio de la oscuridad han caído en la enorme zanja cuyas parrillas se encuentran destruidas.
Además de la reparación de las rejillas, los pobladores de esta zona de El Manchén solicitan a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) que coloque una lámpara en el lugar.