Honduras
Las 50 mil familias capitalinas que no tienen acceso al vital líquido celebran hoy un oscuro Día Internacional del Agua.
La llegada del verano ha despertado de nuevo el fantasma de los racionamientos de agua potable en la capital, sobre todo a aquellos que tienen que pagar 35 lempiras por un barril.
Para María del Rosario Cruz, quien reside en la colonia Altos de la Soledad, el acceso al agua le significa un gasto mensual entre 600 a 800 lempiras. “Vivo en una zona donde no llega el agua y no me queda más que hacer uso de los carros cisterna”, dijo.
Como María, aproximadamente 500 mil capitalinos no están incluidos en la red de distribución del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), lo que significa un déficit del 50 por ciento.
Para las autoridades de Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), la posibilidad de generar el vital liquido está limitado por la situación geográfica de la ciudad.
“El agua es un recurso no renovable, contamos con muchas limitantes y una de ellas son las edificaciones en lugares donde no se puede hacer uso de la conexiones establecidas por el SANAA, actualmente estamos preparándonos para la temporada de semana Santa”, dijo Francisco Zepeda, jefe de operaciones del SANAA.
Nubes de sequía
El presagio de que en cinco años no habrá agua en la capital pesa como una cruz a cuestas. Pero el peso es aún mayor cuando se descubre que no hay planes reales a largo plazo para hacerle frente a esta realidad.
En la actualidad la represa Los Laureles, que genera el 30 por ciento del agua que reciben los capitalinos, trabaja con el 60 por ciento de su capacidad máxima.
Lo mismo sucede con la represa de La Concepción, aunque a algunos les parezca poco, según las autoridades el agua que contienen es una garantía con la que el SANAA pretende hacerle frente al verano que ya está aquí.
“Hay suficiente agua para abastecer a los capitalinos que están incluidos en la red de distribución, quienes enfrentarán racionamientos son aquellos que forman parte de las juntas de agua”, dijo el funcionario.
Según el SANAA, los capitalinos podrán contar con un servicio sin racionamientos drásticos en por lo menos el 40 por ciento de la red de distribución durante los próximos seis meses.
Eso no significa que no habrá cambios en otras zonas de la ciudad. Por ejemplo, colonias como Cerro Grande, El Pedregal y zonas aledañas, y las juntas de agua que funcionan en la Reinel Fúnez, José Ángel Ulloa, El Picachito, Nueva Capital y Venecia, recibirán el servicio dos veces por semana.
Medidas
Para vigilar que el agua llegue en esta temporada a los hogares de los capitalinos, cuadrillas del SANAA realizarán inspecciones para verificar fugas en las tuberías y el uso irracional de algunos abonados.
Y en el marco del Día Internacional del Agua, el SANAA anunció que se intensificarán las campañas para un buen uso del agua y a su vez se les estará mostrado a la población la importancia de mantener limpia las fuentes de agua.
Pero estas son soluciones a corto plazo, mientras la capital se queda sin agua, las ideas de construir nuevas represas y hasta de traer agua de la zona sur del país surgen por montones.
Sin embargo, no existe un plan concreto para enfrentar la crisis que de aquí a cinco años abatirá a los capitalinos.
El hasta hace unos días regidor de la Alcaldía Municipal, Eliseo Castro, contempla en su plan de gobierno municipal construir la anhelada represa.
Mientras el precandidato liberal, Elvin Santos, aportó la idea de convertir la zona de Los Laureles en un parque de diversiones familiar.
Y el edil capitalino, Ricardo Álvarez, espera que el SANAA le traspase el manejo del agua a la comuna para planificar la construcción de nuevas represas y buscar fondos para invertir entre 300 a 400 millones de dólares en nuevas redes de distribución en las zonas donde no se tienen, y así poder tener un sistema más eficiente.
“Debemos asegurar que el agua llegue a los sectores más pobres, ese será el primer gran beneficio, que pagarán lo justo y los que más tienen que paguen más”, dijo Álvarez a EL HERALDO al referirse al tema de la Municipalización del Agua.
Pero los proyectos son solo eso. Alejandro Álvarez, vicepresidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción, dijo hace unos días que Tegucigalpa tenía un plan de desarrollo que ha sido trastocado por todos los gobiernos.
“Desde que se construyó La Concepción, ningún gobierno ha tomado la iniciativa para seguir con el proyecto de desarrollo 2025; Tegucigalpa necesita constantemente ir ampliando su red de abastecimiento de agua. En este momento, si el SANAA entregara agua potable las 24 horas del día, solo le podrían dar a menos de la mitad de los habitantes de la capital”, detalló.
Álvarez dijo que no se debía permitir más proyectos habitacionales en la capital porque no hay agua.
“Una sequía de 6 meses o un año que no llueva, y los capitalinos tendremos un gran problema, hay que tomar ya una decisión”, apuntó.