Honduras
El bullicio en los mercados de Comayagüela ha tomado un solo eco.
“Quiere, tita.. Va a llevar su pescadito seco... venga pregunte por el precio, pregunte sin compromiso”.
La oferta es la misma en decenas y decenas de puestos, sin embargo, el enganche que más funciona entre los locatarios del mercado Colón es: “No le lleve miedo, cómprelo con toda confianza que ya está supervisado por la Sanidad”.
Y es que desde hace unas semanas, el San Isidro, el Álvarez, el Colón, las Américas, el Zonal Belén, la feria del agricultor y hasta los supermercados se han convertido en una especie de pasarela por donde desfilan miles de libras del famoso pescado seco de Semana Santa.
En 50 metros lineales, dentro del Colón, se perfilan solo tilapias, robalos, merco y parco rojo, en su estado seco.
Este alimento ha desplazado temporalmente la ropa de vestir, los útiles escolares y las carnes rojas, colmando los puestos y estantes y captando la atención de los consumidores.
Aunque los costos varían de acuerdo a la calidad del pescado, los capitalinos tienen opciones para no perderse el inigualable sabor de una sopa de pescado seco en esta temporada de verano. Los costos andan entre los 50, 70, 90, 100 y 120 lempiras la libra.
“Esta vez vino caro, pero nosotros no dejamos de vender. No queremos que desaparezca esta tradición”, señala Elmer Alemán, uno de sus comerciantes.
Según algunos locatarios, los proveedores que los abastecen de Islas de la Bahía y La Mosquitia prefirieron este año exportar el producto a Guatemala.
Las autoridades de la Región Metropolitana de Salud informaron que la mayoría de pescado que se comercializa en la capital proviene de Nicaragua y en menores cantidades de la zona sur del país.
Corta temporada
Y es que son escasos 15 días, los buenos para comercializar la mayor cantidad de pescado seco, y desde ya los mercados lucen abarrotados.
Los vendedores aprovechan los siete días antes de la Semana Mayor y esta, para terminar toda su mercadería.
“La Semana Santa es la más fuerte en cuanto a ventas. Después de este tiempo, no queda ni una sola espina”, comenta doña Zonia María Cubas, una locataria del Colón que lleva ya más de 30 años comercializando el producto.
Solo en su negocio se venden al menos cinco mil libras de pescado diario, de las 400 mil libras que según sus locatarios se comercializan en los mercados de Comayagüela.
Al menos el 40 por ciento de los dos mil puestos en los mercados tiene a la venta el tradicional producto de verano.
Sin embargo, no solo el pescado es la sensación del momento. Los mangos, las ciruelas, jocotes o jobos, no importa como le llamen, han adornado también los mercados.
Estas frutas también forman parte de la tradición gastronómica de Semana Santa, pues preparadas en miel son el deleite de muchos capitalinos.
Las 100 unidades de mangos se encuentran a 120 lempiras y las ciruelas a 50 lempiras.
Cero decomisos
Hasta la fecha el anuncio de salubridad que hacen los comerciantes de pescado seco es correcto.
Las autoridades de la Región Metropolitana de Salud avalan que todo el producto que se encuentra en los mercados es apto para consumo humano.
El madrugón que los inspectores de la Sanidad hicieron en las bodegas de distribución del producto les hace garantizar a la población su calidad.
Las inspecciones hasta ahora efectuadas no reportan una sola libra decomisada, en comparación al año anterior donde se confiscaron unos 300 kilos de pescado seco.
Empero, las recomendación es que cada capitalino verifique que la consistencia del pescado sea dura, que no tenga grumos ni puntos negros o grisáceos y que al palmearlo no caiga polilla, antes de hacer su compra.
La receta
Una libra de pescado seco, cuatro papas grandes, una libra de yuca, 10 tazas de agua, una rama de perejil, seis huevos, cuatro cucharadas de aceite, una cucharadita de orégano, dos cebollas y sal al gusto, son apenas los ingredientes de la exquisita sopa de pescado seco.
Para su preparación, corte en trozos el pescado y déjelo remojar por unas tres horas en agua caliente, durante este periodo debe cambiar el agua tres veces. Desmenúcelo eliminando las espinas.
En una olla, vierta el agua y cocine las papas y la yuca cortadas en cubos y el repollo en tiras. Agregue la cebolla, el orégano y los condimentos necesarios para sazonar.
Cuando el pescado esté listo, sin exceso de sal, prepare una masa con harina de maíz o ponche de huevo y ponga a freír los pedazos de pescado, hasta obtener las tortitas.
Luego mézclelas con el caldo y sírvalas calientes. Buen provecho.
400 Mil libras de pescado seco es el promedio de ventas en los mercados de Comayagüela.