Honduras
Daniela Roxana Gómez tiene seis años, cursa el primer grado y ya es una experta en el arte del dibujo.
La niña plasma muñecas y palacios en su improvisada libreta elaborada por su maestra con hojas de cuadernos usados.
Unas chancletas de hule, una falda de mezclilla y una camisa rosa fueron su uniforme de viernes. Para el lunes dijo que se vestiría de azul, simulando el uniforme oficial que no tiene.
Y es que en su aldea, Esquimay Abajo, ubicada tierra adentro en el municipio de Pespire, Choluteca, la pobreza le arrebata el privilegio de vestir un uniforme para asistir a clases como lo hacen los niños de la ciudad.
Sin embargo, las limitantes no hacen desfallecer a esta promesa del arte.
Las ganas de aprender a leer y escribir, y por supuesto a mejorar su técnica del dibujo, le motivan a estar puntualmente de lunes a viernes en su escuela José Cecilio del Valle.
Ansiada visita
Eran las 11:00 de la mañana y los alumnos de este centro educativo aguardaban desesperados, la llegada de sus “ángeles guardianes”, como bautizaron al equipo de EL HERALDO.
El inusual sonido de un vehículo que se acercaba a su inhóspita comunidad, les robó la tranquilidad, pero no la disciplina que mantienen en clases.
Los pequeños, junto a su maestra Lesbia Aguilar,esperaron con paciencia hasta que el vehículo que transportaba los útiles de la Maratón del Saber de EL HERALDO se detuvo frente al portón del centro educativo.
La escuela multigrado donde se educan 120 niños se convirtió en la sede de una gran fiesta, que tuvo como instrumento las chicharras veraniegas.
Guiados por el señor Lápiz y el señor Borrador, mascotas de la campaña, dirigieron a los niños hasta el patio de la escuela y después de unas horas de diversión y juegos se les hizo entrega de sus respectivas mochilas, que contenían cuadernos, únicos, colores, marcadores, lápices, regla y libros de cuentos. “Los niños no durmieron esperando este momento.
Es la primera vez que recibimos una ayuda tan grande como esta. Estos niños, sus padres y yo les damos las gracias EL HERALDO”, dijo emocionada, Rina Sierra, directora del centro escolar.
La jornada de clases culmina a la 1:30 PM, pero ese día salieron una hora antes, pues no había merienda.
La escuela funciona desde 1978, y en ella se han educado miles de pespirenses.
Con pancartas en las que agradecían a EL HERALDO, los niños despidieron con honores a sus visitantes.
Gracias a la ayuda de personas, instituciones y empresas, por quinto año consecutivo EL HERALDO llevará útiles escolares a seis mil niños de escasos recursos.
Los donantes
HSBC, IJSUD, UTH, Cuadernos Quick, Larach & Cía, Macris School, Hilcrest School, instituto Vida Abundante, Fundación Una Libra de Amor, Híper Paiz.