Honduras
Las calles de la capital están en peligro de desaparecer.
Un enorme bache ubicado en la calle que de la Bambino conduce al edificio Tigo es una muestra del mal estado de la red vial de la ciudad.
Los conductores deben hacer malabares para no caer en ese agujero.
El asfalto ha desaparecido de la calle y cuando llueve, el bache se llena de agua que, además constituye un foco de contaminación.
“Ya no podemos circular por esta vía, todo el tramo está destruido y cuando llueve, el agua que sale de las cunetas arrastra lodo, arena y sedimento que queda en la calle ocasionando problemas a los conductores”, dijo Marcos Turcios, un capitalino que labora en una estación gasolinera de la zona.
Por si fuera poco al encontrarse a media calle, el cráter dificulta el tráfico vehicular en el que transitan en su mayoría unidades del transporte urbano que van hacia la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y viceversa.
“Es un desastre, el otro día casi sufro un accidente a causa de ese agujero”, dijo Olimpia López, una conductora que transitaba por la zona.
Descuido municipal
El notable deterioro de esta importante vía de comunicación tiene un responsable.
Según los afectados, el alcalde capitalino, Ricardo Álvarez, es el único responsable de que la calle esté en ese estado, ya que en reiteradas ocasiones le han solicitado su reparación, sin recibir respuesta alguna.
“Creemos que al señor alcalde se le olvida que nosotros tributamos y que merecemos tener calles dignas. No es posible que nos castigue, sometiéndonos a este abandono inhumano”, comentó Álvaro Zepeda, un vecino de la colonia La Esperanza, quien forsosamente transita a diario por la deteriorada vía, para llegar a su trabajo, en el bulevar Morazán.
Los afectados hacen nuevmente un llamado a las autoridades de la Alcaldía para que tapen el bache que cada día aumenta de tamaño.
* Un peligro: Los conductores tienen que usar la vía inversa para poder avanzar, exponiéndose a colisionar con los otros vehículos. La idea es no caer en el bache.