Honduras
En un urinario público se ha convertido el puente peatonal que cruza hasta el tercer portón del hospital Escuela.
Los capitalinos que a diario deben transitar por la vieja estructura en busca de salud ya no soportan los malos olores que se respiran en el lugar.
Además de orina y heces fecales los peatones deben transitar por promontorios de desechos que se encuentran en la zona.
Los afectados utilizan el puente por temor de ser atropellados, sin embargo denuncian que el puente se ha convertido en el blanco de algunos delincuentes que se dedican a despojarlos de sus pertenencias.
El llamado es urgente a las autoridades de la AlcaldÃa Municipal para que se realice una limpieza y se mejore la estructura del puente.
Además, es necesario que la PolicÃa ubique efectivos en la zona para que brinden seguridad a las decenas de pacientes que van en busca de salud al Materno Infantil y al hospital Escuela.
El mayor peligro ocurre en horas de la noche.