Honduras
El atraso del adoquinado de la calle Juan Ramón Molina de la colonia San Miguel mantiene molestos a sus habitantes.
Desde hace seis años las autoridades de la Alcaldía Municipal firmaron un convenio con la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) para ejecutar la obra, pero solo se comenzó y hasta la fecha permanece inconclusa.
Los ejecutores solo hicieron una parte del proyecto, sin tomar en cuenta una calle alterna de acceso de más de 60 metros para abajo, en donde viven una gran cantidad de moradores y que también estaba contemplada en la obra.
Actualmente la calle es intransitable. El deterioro es tan evidente que los conductores de vehículos prefieren no circular por la zona.
“No es posible que nos abandonen de esta manera. Nos interesa que nos arreglen la calle porque a diario hay accidentes tanto para el peatón como en conductores que pasan por este sector”, informó Carmen Zaldívar, vecina del lugar.
Los niños de la escuela que lleva el mismo nombre, son los más perjudicados, pues en tiempo de verano tienen que soportar la inclemencia del polvo. Ahora en el invierno les espera una larga lucha con el lodo.
Los afectados aseguran que ya han solicitado una respuesta de parte del Congreso Nacional, quien fue el que aprobó el presupuesto para el proyecto, pero no han logrado nada aún.
“Hemos tocado las puertas de la Alcaldía Municipal pero solo nos ofrecen y no nos cumplen. Hemos pensado tomarnos la calle para ver si así nos toman en cuenta nuestra demanda”, agregó Silvia Guadalupe Valle, otra de las afectadas.
Los moradores aseguran que desde que se paralizó el proyecto hace cinco años, vienen gestionando e insistiendo con las autoridades competentes pero solo prometen y nadie cumple.
“Hablamos con el alcalde, Ricardo Álvarez hace unos meses y nos prometió dar respuesta, pero hasta el momento no ha hecho nada”, dijo.
El invierno hará de la calle, una zona intransitable. Las personas que circulan por el lugar tienen que apoyar bien los pies, porque de tanto hoyo que hay resulta muy peligroso.
Hace unos días, una volqueta se accidentó porque no pudo pasar. Valle comentó que el pasado domingo llegó un representante de la Alcaldía y les dijo que no hay presupuesto, pero que pueden ayudar con la piedra, la grava y la arena para continuar la obra.
Empero los vecinos no tienen fondos para los demás materiales. Se estima que por casa les tocaría pagar diez mil lempiras y son alrededor de 25 viviendas.
* No hay presupuesto: Las autoridades municipales les han dicho que no tienen presupuesto para asumir la obra y les ofrecen una alianza para culminarla.